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¿Se dice «la presidenta» o «la presidente»? La RAE aclara cuál es la forma correcta

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El reciente nombramiento de la nueva presidenta de México ha despertado nuevamente la conversación sobre el uso correcto de las formas femeninas en el lenguaje, particularmente el debate entre «la presidenta» o «la presidente». En este contexto, muchas personas se preguntan cuál es la forma más adecuada para referirse a una mujer que ocupa cargos de poder o liderazgo. Aunque ambos términos pueden sonar familiares, el uso correcto tiene una base en las recomendaciones de la Real Academia Española (RAE).

Lo que dice la RAE

La RAE, como autoridad en el uso normativo del español, ha indicado que, aunque «presidente» puede usarse como un sustantivo común en cuanto al género, es decir, que funciona tanto para hombres como para mujeres («el presidente» o «la presidente»), hoy en día es preferible usar la forma femenina «presidenta» cuando se habla de una mujer. Este cambio no es reciente, ya que la palabra «presidenta» está documentada en el español desde el siglo XV y ha estado registrada en el diccionario académico desde 1803.

El uso de «presidenta» sigue la misma lógica que otros sustantivos que tienen variantes femeninas claramente diferenciadas de su forma masculina. Al igual que en los casos de «alcalde» y «alcaldesa», o «diputado» y «diputada», se recomienda la forma femenina para respetar la identidad de género de la persona que ocupa el cargo. Así, referirse a una mujer como «la presidenta» es lingüísticamente correcto y se alinea con el principio de visibilización de las mujeres en el lenguaje.

¿Por qué existe la confusión?

FUENTE: Gobierno de México

La confusión entre «la presidenta» y «la presidente» radica en varios factores. Primero, hay quienes argumentan que la palabra «presidente» ya cumple con su función de sustantivo común, es decir, que no requiere una forma femenina para referirse a una mujer, ya que el sufijo «-ente» es de por sí invariable en cuanto a género. Esto ha llevado a que algunas personas sigan usando «la presidente» como si fuera una forma neutra, lo cual es aceptado en ciertos contextos, pero cada vez menos común.

Por otro lado, el uso de «la presidenta» ha ganado terreno en los últimos años debido al creciente interés en el uso de un lenguaje más inclusivo y respetuoso de las identidades de género. Así, aunque «la presidente» no es incorrecto, cada vez más instituciones y medios de comunicación optan por la forma «la presidenta», contribuyendo a la normalización de este uso.

Es parte de la evolución del lenguaje, y las formas en que nos referimos a los roles de liderazgo no son una excepción. Además, se está luchando por la equidad de género en todos los ámbitos, el reconocimiento explícito de las mujeres en el lenguaje tiene un impacto significativo. Decir «la presidenta» es una forma de darle visibilidad y legitimidad a las mujeres en posiciones de poder, algo que hasta hace pocas décadas era menos común.

Ahora viene la parte histórica, pues «presidenta» no siempre se utilizaba para referirse a mujeres en cargos de poder. De hecho, en el siglo XIX y principios del XX, el término se utilizaba en contextos domésticos o religiosos, como cuando se hablaba de una mujer que presidía un convento o una reunión social. No fue hasta la incorporación masiva de mujeres a la política y otros roles de liderazgo en el siglo XX que «presidenta» comenzó a usarse en su sentido actual.


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Luis Arana

Químico de profesión, ama la bioquímica y los procesos metabólicos. Fiel amante de la poesía.

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