¿Por qué la mayoría de los cuerpos de los animales son simétricos por fuera? Esto dice la ciencia

¿Alguna vez te has preguntado por qué la mayoría de los animales tienen un cuerpo simétrico en el exterior?
Por extraño o fascinante que parezca casi todos los animales del planeta, incluyendo a los humanos, se caracterizan por tener de manera natural un cuerpo simétrico, siendo este término asociado a la representación de estética, belleza, armonía y elegancia en la naturaleza.
Pero, ¿qué es la simetría?
De acuerdo con la Real Academia Española, la simetría está definida como «una correspondencia exacta en la disposición regular de las partes o puntos de un cuerpo o figura con relación a un centro, un eje o un plano»; además, en términos biológicos se define como «correspondencia entre órganos pares en el cuerpo de una planta o de un animal respecto a un plano».
Entonces, de manera más sencilla, podemos definir que la simetría de la naturaleza es cuando un cuerpo posee de manera proporcional y casi exacta la misma posición, forma, color, tamaño y aspecto en relación con un punto determinado, desde el cual se está observando.
En este sentido, al observar la amplia biodiversidad de animales que existen en la naturaleza, podemos percatarnos, que casi todos poseen simetría en su cuerpo exterior, aspecto que puede llamarnos mucho la atención.
Pero, ¿por qué sucede este fenómeno de simetría en la mayoría de los animales?
Desde los grandes animales, como los dinosaurios, las ballenas, elefantes, tiburones, jirafas, hasta los más pequeños, como las aves, hormigas, escarabajos, e incluso los humanos, podemos ver a simple vista que todos somos simétricos, permitiendo que tengamos un lado derecho y un lado izquierdo.
De acuerdo con un artículo publicado en ‘BBC News’, esta simetría natural es debido a la evolución, que comenzó hace aproximadamente 570 millones de años, en el periodo ‘Ediacárico’ de la Tierra, cuando solo existía vida en el fondo de los océanos.

En este periodo de la historia se hallaron los primeros animales registrados, los cuales tenían forma de hojas de un metro de largo, que se caracterizaban por tener simetría de deslizamiento, debido a que las ramas que tenía derivan secuencialmente unas de otras.
Asimismo, precisan que durante el Ediacárico, existían muchas formas de simetría, que con la evolución se perdieron, principalmente por la llegada de las primeras especies con forma de gusano, que tenían un cuerpo con cabeza y cola.
Con la llegada de estos nuevos animales también llego la prevalencia del dominio bilateral, lo cual les permitió tener un cuerpo más ágil, aerodinámico, y más sensoriales, que permiten una mejor distribución de los órganos, además de favorecer la realización de mayores actividades como excavar, nadar y explorar el mundo.
El hecho de que los primeros animales bilaterales llegaran al planeta también causo la extinción de los demás animales y formas de simetría, ya que, carecían de menores habilidades corporales, por lo cual hubo una gran alteración en el entorno de los ecosistemas, que rediseño el planeta y marco un punto de inflexión en la historia.
No obstante, en la actualidad, la excepción a la regla, es la simetría radial, que predomina en los animales equinodermos, en donde entran las estrellas de mar, erizos, medusas y pepinos de mar.
