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Descubren una megaestructura cósmica de plasma que invaden el universo

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Recientemente, un grupo de investigadores alemanes y estadunidenses descubrieron gigantescos chorros de plasma que eran expulsados desde un agujero negro, a los cuales han bautizado como Porfirión, en honor a uno de los mayores gigantes de la mitología griega.

 De acuerdo con los científicos, estos inmensos chorros de plasma miden aproximadamente 23 millones de años luz, lo que equivale a la longitud de unas 140 galaxias como la Vía Láctea, siendo los más grandes encontrados hasta ahora.

Asimismo, estiman que se originó cuando el universo tenía 6 mil 300 millones de años, es decir casi la mita de su edad actual (13 mil 800 millones de años) y destacan que los chorros expulsados por este agujero negro supermasivo poseen una energía equivalente a miles de millones de soles y se extienden más allá de su galaxia de origen, por lo cual hacen ver que la Vía Láctea es una diminuta galaxia en el Universo.

Este descubrimiento fue realizado mediante la utilización del radiotelescopio europeo LOFAR, ubicado en Holanda, que encontró a Porfirión en una galaxia que está ubicada a 7 mil 500 millones de años luz de la Tierra, además de que es 10 veces más masiva que la Vía Láctea.

En cuanto a Porfirión, los científicos destacan que tiene más de 8 mil pares de chorros de plasma activos y que probablemente estos están originados en un agujero negro activo, que su intensa gravedad y radioactividad atrae todo el material cósmico a su alrededor, lo que genera los inmensos chorros de plasma que salen por encima y por debajo de la galaxia y que invaden el universo.

Asimismo, mencionan que este descubrimiento es inesperado, puesto que el grupo de científicos buscaba utilizar el telescopio LOFAR para estudiar la red cósmica de filamentos que conecta las galaxias, sin embargo, quedaron totalmente sorprendidos al encontrar chorros gigantescos de plasma.

De igual manera, destacan que estos gigantescos chorros sean solo la punta del iceberg, ya que el campo de visión solo cubre el 15%, por lo cual pueden ser de un tamaño inmenso.

Créditos de imagen: E. Wernquist / D. Nelson (IllustrisTNG Collaboration) / M. Oei

Asimismo, sugieren que estos gigantescos chorros, que invaden gran parte del Universo, pudieron tener influencia en la formación de galaxias, puesto que, la energía y el campo magnético esparcido pudo afectar el crecimiento de las galaxias circundantes.

Antes de este descubrimiento, el mayor sistema de chorros confirmado era Alcioneo, que abarca el equivalente a unas 100 Vías Lácteas. También se llama así por un gigante de la mitología griega y lo descubrió en 2022 el mismo equipo que ahora ha encontrado a Porfirión.

Por otra parte, el descubrimiento de esta megaestructura cósmica pone en evidencia el enigma de como los chorros pueden alcanzar dimensiones gigantescas sin desestabilizarse. De igual manera planean estudiar cómo es la interacción de los chorros con el entorno y la posible propagación de rayos cósmicos, calor, átomos pesados y campos magnéticos.

Este es un descubrimiento increíble publicado en la revista científica ‘Nature’ que puede indicar cómo ha sido la evolución del Universo y el papel de los agujeros negros en la formación de galaxias y objetos celestes que los rodean con su enorme energía y campo magnético que lanzan al exterior.


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