Científicos descubren finalmente uno de los enigmas más grandes del universo

Algo que siempre nos hemos preguntado es ¿Por qué si en el espacio hay una gran cantidad de estrellas, siempre está oscuro? Precisamente para ello es que la NASA ha realizado una de las mediciones más precisas y directas que se hayan hecho acerca de la cantidad de luz que genera el universo.
La misión New Horizons fue lanzada hace más de 18 años, y hace ya más de 9 años que exploró Plutón por primera vez, y en estos momentos se encuentra a más de 7.300 millones de kilómetros de la Tierra.
En la región en la que se encuentra esta nave, la oscuridad es perfecta para que se pueda obtener una visión lo suficientemente oscura para cualquiera de los telescopios existente y con el que se puede proporcionar un punto de observación único mediante el cual se pueda medir el brillo general del universo distante.
Este descubrimiento se publicó en The Astrophysical Journal, y en este estudio, el autor principal del estudio, Marc Postman, preguntó lo siguiente: “Si levantas tu mano en el espacio profundo, ¿cuánta luz arroja el universo sobre ella?”.
“Ahora tenemos una idea bastante precisa de lo oscuro que es realmente el espacio. Los resultados muestran que la gran mayoría de la luz visible que recibimos del universo se generó en galaxias. Y lo que es lo más importante, también descubrimos que no hay evidencia de niveles significativos de luz producida por fuentes que los astrónomos no conocen en la actualidad”.
Estos hallazgos han logrado descifrar un enigma que ha desconcertado a los científicos desde los años 60, en el momento en que los astrónomos Arno Penzias y Robert Wilson se dieron cuenta de que el espacio es invadido por una fuerte radiación de microondas, misma que se había predicho que era un remanente de la creación del propio universo.
También se encontró evidencia de fondo de rayos x, rayos gamma y radiación infrarroja. La detección del fondo de luz “visible” fue quien generó una manera de sumar toda la luz generada por las galaxias a lo largo de la vida del universo, esto antes de que los Telescopios Hubble y James Webb fueran capaces de ver las galaxias débiles de fondo de manera directa.

Sin embargo, medir la emisión total de luz del universo no es tan sencillo, no importa si se hace desde la Tierra o desde cualquier otro lugar del sistema solar.
“La gente ha intentado una y otra vez medirla directamente, pero en nuestra parte del sistema solar hay demasiada luz solar y polvo interplanetario reflejado que dispersa la luz en una niebla difusa que oscurece la débil luz del universo distante” mencionó Tod Lauer, coinvestigador de New Horizons y coautor del artículo.
La sonda New Horizons escaneó el universo con su Cámara de Reconocimiento de Largo Alcance (LORRI). Esta cámara está protegida para que ninguna luz solar, por más tenue que sea, entre a la sensible cámara.
En conjunto con otros datos recopilados por la misión Planck de la Agencia Espacial Europea, los cuales fueron tomados con infrarrojos y se utilizan para calibrar el nivel de emisiones de infrarrojo lejano al nivel de la luz visible ordinaria.
Este método les permitió predecir y corregir con precisión la presencia de luz en la Vía Láctea que se encuentra dispersa por el polvo en las imágenes del Fondo Óptico Cósmico (COB), pero la técnica no estaba disponible debido a que se subestimó la cantidad de luz dispersa por el polvo y sobreestimaron el exceso de luz del propio universo.
Sin embargo, se descubrió que el nivel de luz restante visible era totalmente coherente con la intensidad de la luz que han generado todas las galaxias en el periodo de tiempo de los últimos 12,600 millones de años.
“La interpretación más simple es que el COB se debe completamente a las galaxias”, dijo Lauer. “Si miramos más allá de las galaxias, encontramos oscuridad y nada más”.
