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El telescopio James web observa un planeta tan extremo que tiene las nubes hechas de roca y la noche más fría

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Créditos de imagen: WEB

El Telescopio Espacial James Webb es uno de los instrumentos de investigación científica y astronómica que más se ha valorado por parte de los investigadores, ya que gracias a él se han producido varios descubrimientos que han sorprendido en gran manera a la humanidad y por supuesto, a la comunidad científica.

Uno de estos descubrimientos más recientes ha sido el del planeta WASP-43b, el cual ha sorprendido a los astrónomos debido a que las condiciones climáticas que presenta este planeta son tan severas que la comunidad científica está asombrada.

El planeta WASP-43b se encuentra a una distancia de 283 años luz de la Tierra, y se le conoce como el Júpiter caliente, debido a que tiene un tamaño similar al de este planeta de nuestro sistema solar, con una diferencia de que orbita a su estrella a una distancia mucho más cercana que la de Júpiter con el Sol.

WASP-43b es un exoplaneta gigante gaseoso, que orbita una estrella de tipo K. Su masa es 1.78 veces la de Júpiter, y su descubrimiento fue anunciado en el año 2011.

Este exoplaneta se encuentra a una distancia de 2.1 millones de kilómetros de su estrella WASP-43, en comparación con los 750 millones de kilómetros que separan a Júpiter del sol. A la distancia a la que se encuentra, su órbita tiene una duración muy corta, de tan solo 19.5 horas terrestres. Este fenómeno provoca ráfagas de viento de hasta 9 mil km/h.

Pero esto no es lo más extremo que puede ofrecer este increíble planeta, sino que una de sus caras está casi bloqueada, es decir, siempre se encuentra apuntando hacia su estrella. A este fenómeno se le conoce como Bloqueo de mareas, lo que provoca que un lado del planeta siempre esté iluminado, mientras que el otro lado está sumido en completa oscuridad todo el tiempo.

Por este motivo, el lado que siempre está iluminado presenta una temperatura de 1250°C, la cual es capaz de fundir el aluminio, mientras que el lado nocturno se mantiene en una oscuridad constante y nunca recibe radiación directa de su estrella, presentando una temperatura de 600°C.

Otras peculiaridades de este exoplaneta son los vientos e hiperhuracanes que transportan el calor y el material vaporizado, tal como la roca fundida, del lado iluminado al lado de oscuridad. Debido a esto, el material transportado se enfría y se condensa en gotas líquidas, provocando que el planeta tenga nubes de roca fundida, las cuales son observables a través del telescopio, de acuerdo con un estudio publicado en Nature Astronomy.

De igual manera, el James Webb detectó que la atmósfera del planeta contiene vapor de agua en ambos lados, lo que también proporciona información adicional sobre el espesor de las nubes y la altura que tiene su atmósfera.

Entre los datos recopilados, se encontró que WASP-43b no tiene metano en la atmósfera, ya que el lado iluminado es demasiado caluroso para que el metano sea estable, pero debería ser detectado en el lado donde está oscurecido.

Créditos de imagen: Captura de pantalla sciencie.nasa.gov

A causa de esta ausencia de metano, los científicos han llegado a la conclusión de que el planeta tiene vientos de por lo menos 8 mil km/h, que desplazan el gas de un lado a otro, a velocidades tales que no hay tiempo de que se generen cantidades detectables del mismo.


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