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Qué fueron las extrañas bolas de fuego que se aparecieron en Nueva York el pasado martes

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FUENTE: IHeart

El pasado martes 16 de julio, la ciudad de Nueva York fue testigo de un fenómeno en el cielo extraordinario: una bola de fuego que surcó el cielo en pleno día, alrededor de las 11:00 a.m. Este evento poco común atrajo la atención de numerosos testigos, quienes además de observar la brillante estela del meteoro, reportaron haber sentido temblores.

La NASA, a través de su organización Meteor Watch, confirmó que el fenómeno se trató de un meteoro que ingresó en la atmósfera terrestre a una velocidad muy alta de unos 54,000 km/h. El meteoro fue visible a unos 78 kilómetros de altura cuando comenzó su descenso en un ángulo de 18 grados. Mientras descendía, pasó cerca de un ícono de la ciudad, la Estatua de la Libertad, antes de desintegrarse completamente a unos 46 kilómetros de altura.

A pesar de la espectacularidad del evento, no se recuperaron fragmentos del meteorito, ya que se desintegró antes de llegar al suelo. Sin embargo, los temblores y ruidos asociados al avistamiento no fueron causados por el meteoro en sí, sino que se atribuyeron a actividad militar en el área en el momento del suceso.

Muchos se preguntaron si la NASA sabía de la llegada de este meteoro. En una aclaración posterior, la organización Meteor Watch explicó que, aunque rastrean asteroides grandes que podrían representar un peligro para la Tierra, es extremadamente difícil detectar rocas más pequeñas hasta que ingresan a la atmósfera y se convierten en meteoros o bolas de fuego. Estas pequeñas rocas, como la que produjo el evento en Nueva York, suelen tener solo un pie de diámetro y no sobreviven al descenso completo hasta el suelo.

FUENTE: YouTube

«Mucha gente tiene la impresión de que la NASA rastrea todo en el espacio comentó Meteor Watch. «Seguimos la pista de los asteroides que son capaces de representar un peligro para nosotros, los habitantes de la Tierra, pero pequeñas rocas como la que produce esta bola de fuego tienen solo un pie de diámetro, incapaces de sobrevivir todo el camino hasta el suelo. No podemos rastrear cosas tan pequeñas a distancias significativas de la Tierra, por lo que la única vez que sabemos de ellas es cuando golpean la atmósfera y generan un meteoro o una bola de fuego

Para aquellos interesados en aprender más sobre este suceso, la American Meteor Society ha recopilado información y testimonios de los testigos. En su sitio web, se pueden encontrar mapas y reportes detallados sobre la trayectoria y las características de la bola de fuego que iluminó el cielo de Nueva York.

Este tipo de eventos no son comunes, especialmente en áreas urbanas densamente pobladas como Nueva York. La mayoría de las bolas de fuego y meteoros suelen observarse en zonas rurales o deshabitadas, donde la contaminación lumínica es menor y el cielo nocturno es más visible. Sin embargo, cuando un evento como este ocurre en una gran ciudad, la imaginación sale a flote y la curiosidad de miles de personas.


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Luis Arana

Químico de profesión, ama la bioquímica y los procesos metabólicos. Fiel amante de la poesía.

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