Esta es la razón por la que no debes guardar ollas con comida en el refrigerador, según expertos

El refrigerador es un electrodoméstico más indispensable en cualquier cocina, además de ser el lugar perfecto para guardar los alimentos y que se mantengan frescos y en buen estado por más tiempo, siendo una solución muy práctica. Sin embargo, no todos los alimentos se pueden guardar en el refrigerador.
Por ejemplo, algunas frutas como los plátanos es mejor mantenerlas afuera del refrigerador para que las bajas temperaturas no interfieran en su proceso de maduración, de igual manera, los jitomates, los tomates, las cebollas pueden perder su sabor, textura y llegar a podrirse dentro del refrigerador, por lo cual es recomendable dejarlas a fuera.
Otra de las malas prácticas más comunes en la cocina, es guardar ollas o cacerolas con comida dentro del refrigerador, sin embargo, este hábito puede traer graves consecuencias para los alimentos, tu organismo y el electrodoméstico. A continuación, te explicamos las razones por la que no debes guardar ollas con comida en el refrigerador, según expertos en el tema, así que no olvides prestar mucha atención.
¿Por qué no se debe guardar ollas con comida en el refrigerador?
Por falta de información y desconocimiento, algunas personas tienen la costumbre de guardar sus alimentos en ollas dentro del refrigerador, algo que puede ser muy práctico y sencillo al momento, sin embargo, a largo plazo puede ocasionar muchos efectos negativos.
Una de las razones por las que no debes de guardar tus alimentos en ollas y cacerolas, es debido a los materiales con los que están fabricados, puesto que, la mayoría contienen aluminio, el cual es un material que debido al frío y a la humedad del refrigerador se puede oxidar, afectando tanto a la olla como a la consistencia, sabor y aroma de los alimentos en su interior.
Además, se ha demostrado científicamente, que este proceso de oxidación puede generar que los alimentos se impregnen de sustancias químicas tóxicas y metales pesados, las cuales ingerimos a través de los alimentos y pueden ocasionar daño al sistema nervioso central, demencia y temblores severos.

De igual manera, la Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades de Estados Unidos, menciona que esta mala práctica aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como el Alzheimer, enfermedades cardiovasculares e incluso cáncer.
Otra de las razones, es que las ollas no tienen tapas herméticas, por lo cual se puede producir contaminación cruzada de bacterias, hongos y otros microorganismos en los alimentos, además de que el refrigerador se impregna de los olores, por lo cual podemos detectar en los alimentos el conocido ‘sabor a refri‘.
Por otra parte, lo recomendable es no guardar tus alimentos calientes, puesto que, el cambio brusco de temperatura, pueden afectar tanto tus alimentos como el rendimiento de tu electrodoméstico. Por ello, lo mejor es guardarlos cuando se encuentren fríos.
De igual manera, se aconseja guardar los alimentos en recipientes de materiales de vidrio, cerámica y plásticos libres de bisfenol A (BPA), además de que deben tener cierre hermético, de esta manera conservarás la calidad de tus alimentos, no tendrás contaminación cruzada y no sufrirás efectos negativos en tu salud a largo plazo.
