¿Por qué algunos planetas no tienen luna, otros solo una y otros tienen decenas? La ciencia lo explica

Nosotros estamos familiarizados con la Luna, el satélite natural de la Tierra. Y cuando nos enteramos de que hay algunos planetas que no tienen luna o que, por el contrario, hay otros que tienen decenas de ellas, imaginamos cómo se vería el cielo nocturno de la Tierra si se encontrara en ambos escenarios opuestos.
Los planetas vecinos, Mercurio y Venus, no tienen luna, la Tierra y Plutón cuentan con una luna cada uno; Marte tiene dos y Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno tienen decenas de ellas. Por ello, la pregunta que surge es ¿Por qué algunos planetas tienen lunas y otros no? O ¿Por qué algunos tienen más de una luna?
A pesar del constante estudio de los astrónomos, ellos aún no han encontrado la respuesta ante estas interrogantes, sin embargo, sí existen varias teorías con respecto a este tema.
De acuerdo con información de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA), los cuerpos naturalmente formados que orbitan planetas se denominan lunas o satélites planetarios, y es el de la Tierra es satélite más conocido.
La NASA menciona que hay 293 lunas orbitando nuestro Sistema Solar, encontrándose distribuidas de la siguiente manera: 1 luna orbitando la Tierra; 2 a Marte; 95 a Júpiter; 146 a Saturno; 28 a Urano; 16 a Neptuno y 5 a Plutón.
Como puedes notar, Mercurio y Venus no poseen una sola luna, mientras que Saturno tiene la sorprendente cantidad de 146 lunas. Otro dato que probablemente también sorprenda es que Plutón, a pesar de que es de un tamaño muy pequeño y tenga 5 lunas orbitando a su alrededor.
Pero no solo los planetas tienen satélites, también se han detectado más de 420 lunas orbitando asteroides, planetas enanos u Objetos del Cinturón de Kuiper. La mayoría de las lunas planetarias de nuestro sistema solar se formaron a partir de discos de gas y polvo que circulan alrededor de los planetas, como las de Saturno o Júpiter.
Otras se formaron en otros lugares y fueron atraídas por la gravedad de los planetas. Sin embargo, en lo que respecta a la formación de la luna de la Tierra. Existen cinco teorías acerca de su nacimiento:
° Nacimiento conjunto: de acuerdo con este modelo, la Luna y la Tierra nacieron al mismo tiempo como dos objetos separados, aunque esta teoría no puede explicar por qué la Tierra tiene un núcleo de hierro y la Luna no.
° Desprendimiento: esta indica que la Tierra, en sus inicios, giraba sobre su eje muy rápido, dando una vuelta sobre sí misma en tan solo cuatro horas. Esto causó desprendimiento de materia terrestre, dando origen a la Luna y Marte. Aunque esta no puede explicar la órbita lunar.
° Impacto: esta teoría estable que un planeta (Theia) se estrelló contra la Tierra cuando esta aún era muy joven. Esta es la teoría más aceptada, ya que se han encontrado evidencias en las rocas lunares traídas a la Tierra por la misión Apollo hace poco más de medio siglo.
° Impactos: esta teoría propone que la Luna no se formó por un impacto, sino por una serie de impactos que pusieron en órbita millones de toneladas de material desprendido que se unificó y de ahí, nació la luna.
° Captura: esta última menciona que ambos objetos se formaron por separado al inicio del Sistema Solar, pero al acercarse a la Tierra, la Luna fue capturada por la gravedad de nuestro planeta.

La razón por la que algunos planetas no tienen lunas y otros tienen una gran cantidad es porque todos los objetos ejercen una fuerza gravitacional sobre otros objetos cercanos, y debido a que el Sistema Solar está dominado por la gran fuerza gravitacional del Sol, este mantiene a todos los planetas en órbita y a otros objetos.
Debido a ello, Mercurio no tiene lunas, pues su cercanía con el Sol provoca que su gravedad no pueda sostener un cuerpo girando a su alrededor, ya que cualquier luna potencial probablemente sería arrastrada hacía él por su gravedad, y lo mismo sería para Venus.
Entre más grande sea el planeta, mayor será la gravedad que ejerza sobre otros cuerpos. Y para que estos puedan llamarse satélites, deben cumplir con una distancia mínima. A esto, se le conoce como «Esfera de Hill».
