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Los 3 puntos clave para desarrollar la inteligencia emocional, según Harvard

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Expertos de Harvard han revelado cómo puedes lograr tener una inteligencia emocional bien desarrollada y eficaz.

La inteligencia no solo se basa en saber sobre números o letras. Existen diferentes tipos de inteligencia; lingüística, musical, lógico-matemática, espacial, corporal-kinestésica, intrapersonal e interpersonal.

Todas y cada una de estas inteligencias tienen sus características, y sería muy largo si te lo explicáramos en esta ocasión, pero el día de hoy estamos aquí para centrarnos en la inteligencia intrapersonal.

La inteligencia intrapersonal es <<el conocimiento de los aspectos internos de una persona: el acceso a la propia vida emocional>> de acuerdo con la UNAM.

En la inteligencia intrapersonal debemos ‘pulir’ y hacer uso de la inteligencia emocional, pues resulta ser una buena mancuerna para lograr una estabilidad.

El doctor Daniel López Rosetti define la inteligencia emocional como <<la capacidad para entender, comprender y regular nuestras emociones>>.

Si bien todos contamos con la capacidad de hacer lograr que nuestra inteligencia emocional sea eficiente, la realidad es que pocos nos ponemos en práctica, dejando a la deriva las emociones, es decir, que actúen por sí solas.

La inteligencia emocional también forma parte importante de la inteligencia interpersonal, dado que la emocional nos permite tener relaciones (amistad, pareja, familia) más saludables, es decir, que logremos tener la facilidad de comunicar, resolver y poder expresarnos como debemos.

La psicóloga Susan David es fundadora del Instituto Harvard/McLean de Coaching y revela que tener el vocabulario emocional correcto <<nos permite ver el problema real que tenemos entre manos: tomar una experiencia complicada, comprenderla claramente y construir una hoja de ruta para abordar el problema>>.

Para ser una persona inteligente emocionalmente, deberás tener en cuenta 3 puntos clave para lograrlo de manera eficiente.

El primer punto clave consiste en identificar las emociones que estás sintiendo en el momento. Sin importar si la emoción y positiva o negativa, el punto es identificar lo que alguna acción o situación está causando en ti.

Crédito de imagen: SmartStart

Al momento de tú entiendes la emoción que sientes en el momento, podrás tener claro que es realmente, podrás ‘etiquetar’ tu emoción; tristeza, alegría, enfado, angustia, etc.

Ahora bien, toda vez que tienes identificada la emoción por la que atraviesas, vamos al segundo punto clave, que es donde empezarás a buscar la situación que te llevó aquí. Es decir, vas a identificar y comprender bajo qué circunstancias llegaste a sentirte de determinada manera; una discusión con una persona importante, un día duro en el trabajo, etc.

Podrás buscar en tu memoria que fue lo que pasó antes de que empezarás a sentirte así, será mucho más fácil poder ubicar la situación.

Y el tercer punto clave es, toda vez que tienes identificada tu emoción; por ejemplo, el enojo, y ya hayas pasado por el segundo punto que es conocer y comprender la situación que lo generó, procedemos a pasar a la regulación.

El doctor Rosetti afirma que las emociones no se deben ‘controlar’ ni reprimir o prohibir, estas se deben gestionar, darle una regulación adecuada. Es correcto permitirnos sentir cualquier emoción, pero debemos aprender a regularlas.

Para aprender a regular tus emociones ya tienes dos puntos clave, que son los que anteriormente comentamos. Posterior a esto, harás un análisis de la situación que provocó este sentimiento en ti. ¿Hubo una pelea que te provocó el enojo? ¿Ya pensaste en por qué motivo ocurrió la pelea? Veamos las cosas desde una perspectiva diferente, tratando de encontrar una enseñanza en tal situación.

No reprimas tus emociones, solo trata de encontrar la enseñanza detrás de lo ocurrido.


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