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Cómo reproducir la planta de jazmín: El truco de los jardineros para no fallar en el intento

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El jazmín es una de las plantas aromáticas más amadas por muchos de nosotros, y si estás en busca de reproducirlos para tenerlos por todo tu hogar, entonces aquí te decimos cómo puedes lograrlo sin fallar en el intento.

Esta planta suele ser usada como un potente ahuyentador de mosquitos, así como un ‘relajante’ natural y bastante eficiente.

Entrar en el mundo del jardín es una ida sin retorno, y es que toda vez que empiezas a cuidar de una plantita, no podrás parar con las demás. Empezarás a adquirir plantas y más plantas a grado de que tu jardín se verá colorido y frondoso, dando un aspecto limpio y bonito a tu hogar.

El jazmín es un tipo de planta trepadora, su flor es blanca con amarillo y, si bien es pequeña, tiende a ser un arbusto bastante tupido de flores.

La planta de jazmín tiene un peculiar aroma que resulta ser bastante relajador para muchas personas, un aroma dulce, pero suave que tiende a ser más intenso cuando el atardecer está cayendo.

Ahora bien, ¿a quién no le encanta tener un aroma dulce y relajante por toda la casa? Si deseas esto, entonces aquí te decimos cómo puedes reproducir tu planta de jazmín sin fallar en el intento.

Lo primero que debes de saber es que, el jazmín sí o sí tiene que estar fuera, es decir, en el jardín, dado que es una planta de sol.

De tu planta de jazmín que tienes ya estable y madura, procederás a cortar una podita, esta tiene que ser de una zona limpia, libre de plagas y enfermedades, procurando que esta varita mida, al menos, 20 centímetros.

Coloca la ramita en un vaso de vidrio o un jarrón para flores y agrega agua, para dejar una semana ahí. Revisa, de manera periódica, que no vaya a empezar a desarrollarse algún hongo, de ser así remueve la poda y coloca otra.

Crédito de imagen: Verde es Vida

Recuerda cambiar cada dos días el agua que tiene la podita, así evitarás que se acumule suciedad o insectos.

Toda vez que veas que empezó a ‘echar’ raíz con el paso de los días, procede a sacar la o las poditas para trasladarlas a una maceta nueva con tierra limpia y fértil. Coloca un poco de abono y riega la tierra con un atomizador sin permitir que se encharque.

Coloca la maceta con la planta en el jardín, justo donde le dé la luz del sol de manera directa. Toda vez que tu plantita empiece a crecer, la pondrás donde quieras que empiece a ‘trepar’, dado que, como mencionamos, es una planta trepadora.

De esta manera tu hogar se pintará de blanco y se aromatizará de forma natural con una de las plantas más amadas por muchos de nosotros.

Si deseas ponerla en el interior de tu hogar, opta por colocarla cerca de las ventanas o puertas, donde pueda tener al menos unas cuantas horas de luz solar al día, recuerda que es necesario para su buen desarrollo.


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