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Prepara con esta receta una Castella o Kasutera, un postre japonés exquisito y muy ligero

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Créditos de imagen: hungryworks | Getty Images/iStockphoto

Los postres japoneses son una excelente alternativa de conocer la gastronomía del país nipón, muchos de ellos son exquisitos y muy ligeros, prueba de ello es la receta del postre que te vamos a mostrar a continuación, el cual es llamado Castella o Kasutera, se trata de un delicado bizcocho, muy popular en la ciudad de Nagasaki, Japón, el cual tiene una gran historia en sí mismo.

Elaborar este postre tiene su truco, pero la receta que te mostramos te lleva muy bien de la mano para que hagas el postre más rico y suave que puedas crear. Este delicioso postre lo puedes acompañar con el café que tanto te gusta o con la bebida de tu preferencia.

Regálale una oportunidad a este postre ligero llamado Castella o Kasutera, te va a encantar la repostería japonesa.

Créditos de imagen: kaorinne | Getty Images/iStockphoto

Castella o Kasutera (bizcocho japonés)

Ingredientes:

° 85 gr de clara de huevo (de unos 3 huevos)

° 60 gr de azúcar

° 60 gr de yemas de huevo (de unos 3 huevos)

° 20 gr de miel ligera

° 60 gr de harina de trigo (panadera o de todo uso)

° 20 gr de leche entera

Modo de preparación:

1.- Precalienta el horno a 160°C y coloca una rejilla en la parte inferior.

2.- Engrasa un molde rectangular de 20 x 12 x 5 centímetros y fórralo con papel de horno por todas sus caras y base.

3.- Separa las yemas de las claras y coloca las claras en un recipiente grande, comenzando a montarlas ligeramente con unas varillas.

4.- Cuando estén ligeramente espumosas, sin dejar de batir, añade el azúcar a una velocidad más fuerte de batido.

5.- Vuelve a batir lentamente cuando el azúcar está integrado y monta las claras hasta que formen picos en las varillas que no se deformen, pero no esté en exceso montada como a punto de nieve.

6.- Ve agregando de una en una las yemas, integrándolas con la varilla girándola siempre en la misma dirección. Este tip es importante para que salga bien el bizcocho.

7.- Añade la miel y sigue removiendo cuidadosamente con la varilla hasta incorporarla.

8.- Integra la mitad de la harina tamizada, bate de nuevo con suavidad y termina de añadir el resto de la harina, incorporándola de la misma manera, siempre removiendo en la misma dirección.

9.- Agrega la leche por la superficie del bizcocho e intégrala con movimientos envolventes de dentro hacia fuera, y en el mismo sentido, usando una espátula de silicona.

10.- Cuando la leche esté incorporada, golpea el bol tres o cuatro veces sobre la encimera para evitar que queden burbujas de aire, deja reposar 30 segundos. Repite este proceso dos veces más.

11.- Vierte la masa en el molde volcándola desde lo alto para hacer desaparecer el aire de la masa y golpea el molde lleno otras dos veces.

12.- Hornea durante 40 minutos o hasta que al pincharlo con un palillo este salga húmedo, pero sin masa.

13.- Pasado el tiempo, retira el molde del horno y déjalo caer dos o tres veces con fuerza sobre la encimera, para evitar que se desinfle. Aparecerán unas arrugas por la superficie, así que el siguiente paso será darle la vuelta al molde durante medio minuto sobre una tabla de madera.

14.- Vuelve a ponerlo derecho y déjalo enfriar dentro del molde, pero sobre una rejilla.


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