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La clave del origen de la vida en la Tierra es una molécula que tenemos TODOS, y no es el ADN

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Desde el comienzo de la humanidad, hemos mirado hacia arriba y nos hemos preguntado: ¿cómo comenzó todo? ¿Cómo apareció la vida en este planeta azul que llamamos hogar? A lo largo de los siglos, los científicos han dedicado sus vidas a buscar respuestas a estas preguntas, y aunque aún hay mucho que aprender, cada descubrimiento nos acerca un poco más a resolver este misterio.

Retrocedamos en el tiempo un momento, hace miles de millones de años, cuando la Tierra era un lugar muy diferente al que conocemos hoy en día. No había ciudades ni carreteras, ni siquiera plantas ni animales. Solo rocas, océanos y un cielo vasto y oscuro. En este entorno primitivo, surgieron las primeras formas de vida, pero ¿cómo ocurrió esto?

Uno de los experimentos más famosos que nos ayudó a comprender este proceso fue el realizado por Stanley Miller y Harold Clayton Urey en 1953. Estos dos científicos crearon un ambiente similar al de la Tierra primitiva en su laboratorio y demostraron que era posible formar moléculas orgánicas simples, como los aminoácidos, a partir de sustancias inorgánicas comunes, como el agua y los gases presentes en la atmósfera primitiva. Este experimento, conocido como el experimento de Miller-Urey, fue un gran avance en nuestra comprensión del origen de la vida por primera vez.

Sin embargo, quedaron muchas preguntas sin respuesta. Una de estas preguntas giraba en torno a una molécula en particular llamada panteteína. Esta molécula es esencial para todos los organismos vivos, ya que regula el metabolismo y sostiene la vida misma. Durante décadas, los científicos se preguntaron cómo pudo haberse formado esta molécula en los inicios de la vida en la Tierra.

Recientemente, un equipo de investigadores liderado por Matthew Powner, químico del University College de Londres, dio un paso importante hacia la comprensión de este enigma. En un estudio publicado en la revista Science, informaron sobre su éxito en sintetizar la panteteína en condiciones que podrían haber existido en la Tierra primitiva.

¿Cómo lo lograron?

Utilizando moléculas formadas a partir de cianuro de hidrógeno, abundante en el entorno prebiótico, pudieron crear este compuesto crucial en agua a temperatura ambiente. Esto sugiere que la panteteína podría haber desempeñado un papel vital en el origen de la vida, facilitando reacciones químicas que condujeron desde simples precursores de proteínas y moléculas de ARN hasta los primeros organismos vivos.

Lo más interesante de este estudio es que pone a prueba la opinión predominante sobre el entorno en el que se originó la vida. Mientras que algunos científicos creían que la vida pudo haber surgido en estanques que se secaban periódicamente, el trabajo de Powner y su equipo sugiere que las reacciones químicas clave podrían haber tenido lugar en piscinas o lagos de agua en la Tierra primitiva, contradiciendo la noción de que el agua es demasiado destructiva para el surgimiento de la vida.

Una de las diferencias fundamentales entre este estudio y los anteriores radica en los ingredientes y las condiciones utilizadas. Mientras que experimentos anteriores se basaron en química ácida, el equipo de Powner empleó nitrilos, moléculas ricas en energía que proporcionaron la capacidad de selección y la energía necesaria para las reacciones. Además, estas reacciones se llevaron a cabo en agua a temperatura ambiente, lo que sugiere que las condiciones para el surgimiento de la vida podrían haber sido más comunes de lo que se pensaba anteriormente.

Los resultados del presente estudio sugieren que la presencia de ciertos compuestos, como el cianuro de hidrógeno y el agua, podría ser un indicador prometedor en la búsqueda de vida más allá de nuestro propio mundo.


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Luis Arana

Químico de profesión, ama la bioquímica y los procesos metabólicos. Fiel amante de la poesía.

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