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El paso a paso para cultivar uvas en casa solo con semillas y sin fallar en el intento

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¿Quieres cultivar tus propias uvas en casa? ¡Aquí te decimos cómo puedes lograrlo sin fallar en el intento! Presta atención y toma nota para obtener tus propias uvas sin salir de casa o tener que pagar.

La plantas o arbustos trepadores son todas aquellas plantas que no crecen de manera recta, estas tienden a crecer encimándose unas con otras sobre una superficie (pared, piso, árboles, piedras, etc.) y entre estas podemos encontrar al arbusto de uvas.

El arbusto de uvas, mejor conocido como ‘vid’ y sus hojas son grandes << sostenidas por un largo rabillo, de amplio contorno, y acorazonadas en su forma >> según información del portal Guía de Árboles y Arbustos.

La uva es el fruto que el vid da, y de acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, esta es capaz de brindarnos nutrientes esenciales al organismo tras su consumo, entre estos podemos encontrar vitaminas y minerales como:

Vitamina A

Vitamina C

Vitamina E

Vitaminas del grupo B

Calcio

Potasio

Magnesio

Como dato curioso, en México, por el año 2019 fueron sembradas entre 25, 823 hectáreas, produciendo así más de 407 mil toneladas, y donde los principales productores fueron los estados de Aguascalientes, Sonora y Zacatecas.

¿Cómo cultivar mis propias uvas?

Para llevar este proceso a cabo lo único que necesitarás tener a la mano será:

Semillas de uva

Recipiente hondo

Agua

Bolsa de plástico (si es hermética mucho mejor)

Papel de cocina

Tierra

Maceta

Pueden parecer muchas herramientas necesarias, pero estamos casi seguros de que todos y cada uno de estos puedes tenerlos dentro de tu hogar, así que ¡manos a la obra!

No es necesario que compres las semillas en un lugar especial, estas puedes obtenerlas de las uvas que tienes en el refrigerador. Y otra cosa que debes tener en cuenta es que se recomienda que este procedimiento se realice en temporada de frío (invierno).

Crédito de imagen: La Huerta de Iván

1. Cuando tengas las semillas, empezarás por ponerlas dentro del recipiente hondo y agregar agua, si notas que alguna de las semillas empieza a flotar entonces retírala y deja únicamente las que se queden hasta abajo.

2. Retira el agua del recipiente y vuelve a llenarlo con agua, dejarás las semillas ahí para durante un día completo, pero antes de adentrarlas lávalas por completo retirando cualquier resto de la uva. (si las dejas remojando en agua destilada será mucho mejor)

3. Al día siguiente, antes de sacar las semillas del agua, puedes empezar a agregar el papel (húmedo) de cocina dentro de la bolsa, y posteriormente sacar las semillas para adentrarlas a la bolsa preparada, misma que deberás cerrar herméticamente.

4. Coloca la bolsa en el refrigerador, escoge el lugar que pueda brindar una buena temperatura helada, y dejarás ahí por dos meses, entre estos meses abre la bolsa solamente para asegurarte de que dentro de esta no esté seco o congelado, y si sucede sacas la bolsa para volver a humedecer el papel.

5. Toda vez que el invierno termine, podrás sacar la bolsa para retirar las semillas.

6. Prepara la maceta limpia junto a la tierra nueva, y agrega las semillas dentro, para taparlas sin permitir que queden hasta abajo.

7. Recuerda que las uvas son arbustos que crecen en climas cálidos, por tanto, deberás escogerle un buen lugar a tu maceta, uno donde reciba la luz directa del sol durante el día.

8. De aquí en adelante solo será cuestión de cuidar tu planta, y regarla con un bote atomizador, para evitar deja caer el chorro de manera directa, agrega sustrato y nota cómo en un mes las semillas empiezan a germinar de manera satisfactoria.


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