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Aplica estos sencillos trucos en tu lavanda para hacer que estalle de flores

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Crédito de imagen: Halfpoint.

¿Tienes en casa o en tu jardín una planta de lavanda y esta se ha marchitado, su desarrollo no es favorable o no logras que esta florezca? ¿Estás por comprar una planta de lavanda y quieres saber cuáles son los cuidados que debes tener para que esta crezca y florezca de manera adecuada? Si estás en alguna de estas situaciones, no te preocupes más, pues el día de hoy en este artículo te traemos un par de sencillos trucos que harán que tu planta estalle de flores.

La lavanda es una planta preferida de entre muchas otras debido a lo atractiva que resulta para adornar el jardín, esto especialmente por el peculiar y llamativo color violeta de sus flores y el agradable e intenso aroma que emiten. Además, este ejemplar no es tan exigente en cuanto a sus cuidados, siendo de fácil cultivo y prosperando de manera adecuada en varios sitios del hogar; no obstante, al igual que sucede con todas las plantas, si no se siguen los mínimos cuidados que estas requieren, no se obtendrá un óptimo crecimiento, desarrollo y, en este caso, floración, llevando a su pronta marchitez.

Para ayudarte con esto, el día de hoy te compartiremos un par de trucos que, de aplicarlos, podrás logar que tus plantas de lavanda estallen de flores. Así que, si tienes en casa un ejemplar de estos o estás pensando en adquirir uno, te invitamos a seguir leyendo este artículo, pues te compartiremos a continuación un par de cuidados imprescindibles para el adecuado desarrollo y floración de esta planta.

Aplica estos sencillos trucos en tu lavanda para hacer que esta estalle de flores

Riego

Para que tu planta de lavanda prospere es necesario que riegues abundantemente, pero con poca frecuencia, en general, cuando la planta ya está bien establecida, puede soportar muy bien ser regada cada 2 o 3 semanas, pero lo más recomendable es que deje que la tierra se seque entre cada riego, para así alcanzar un buen equilibrio entre humedad y sequedad. También es importante que nunca quede encharcado el sustrato o que tu planta esté sumergida en agua, pues esto puede dañarla.

Por otra parte, cuando comience la floración, puede aumentar el riego, solo tenga cuidado de nunca regar las hojas o flores, sino solo el sustrato.

Crédito de imagen: nevarpp de Getty Images Pro.

Luz solar

Uno de los mayores errores al momento de tener una lavanda es mantenerlas en interiores y en sombra, pues esta planta necesita de la luz solar directa para prosperar, por lo que el mejor sitio para colocarla es en el jardín, en donde reciba más de 6 horas de luz solar directa, o cualquier otro lugar del hogar que cumpla con esta característica.

Toma en cuenta que solo así podrás asegurarte de su vitalidad y adecuado desarrollo, así que, no tengas miedo y coloca tu lavanda en el sitio más soleado de tu hogar o jardín.

Poda

Al igual que sucede con otras plantas, como las rosas, una vez que ha pasado la floración y los tallos se vuelven leñosos, es necesario podar a la mitad de estos para promover nuevas floraciones.


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