Mito o realidad: ¿Es malo comer sandía si tienes resaca?

Es muy común escuchar que, después de una noche de copas, al día siguiente la persona amanezca “cruda”, es decir, que tenga resaca. La resaca es un conjunto de síntomas que se presentan como consecuencia de haber bebido demasiado alcohol, entre los cuales se encuentran: cansancio, debilidad, sed, dolor de cabeza, dolor muscular, náusea, dolor de estómago, vértigo, sensibilidad a la luz y ruido, ansiedad, irritabilidad, sudor y presión arterial alta. Claro que la resaca no es igual en todas las personas, por lo que los síntomas pueden variar en cada individuo.
Para evitar la resaca, lo más recomendable es que si se consumen bebidas alcohólicas, sea con moderación y bebiendo un vaso de agua entre cada trago de alcohol (definiendo como “trago” una cantidad correspondiente a 360 ml con 5% de alcohol, 150 ml con 12% de alcohol o 45 ml de licor de 80 grados, con 40% de alcohol).
Y, cuando ya ha aparecido la resaca por causa de un exceso en el consumo de alcohol, también llegan los remedios caseros para eliminarla y la lista de alimentos prohibidos en este estado. Uno de los más extendidos es el consumo de sandía después de haber bebido alcohol, para las cuales hay varias teorías respecto a combinar sandía y alcohol.
Una de estas teorías es que el consumo de sandía después de haber bebido alcohol es que provoca malestares estomacales, a causa de que el alcohol es una sustancia que se absorbe con rapidez, y la sandía es una fruta que contiene un alto índice glucémico, lo que puede acelerar el proceso de absorción del alcohol si se come en exceso. Otra teoría sugiere que, cuando se combinan los azúcares de la sandía y los compuestos de alcohol, puede causar gases e hinchazón estomacal.

Se dice que el consumo de esta fruta, en combinación con el alcohol, dificulta el buen funcionamiento del sistema digestivo, a causa de su naturaleza irritante, por lo que podría ocasionar náuseas y vómito. Debido a que el alcohol es procesado principalmente por medio del hígado, el mismo órgano que produce la glucosa, este deja de producirla en el momento en que se consume alcohol, ocasionando que el cuerpo pida alimentos ricos en grasa y azúcares para recuperarse.
Así mismo, cuando se consume alcohol es posible sufrir deshidratación, por lo que, si se combina con los efectos diuréticos de la sandía, se traduce en una mayor frecuencia de micción y como consecuencia, contribuir más a la deshidratación, favoreciendo los dolores de cabeza y el malestar general. Sin embargo, el sitio web Healthline sugiere que el consumo de sandía puede resultar beneficioso para rehidratarte y eliminar los síntomas anteriores, pues gracias a su alto contenido de agua puede ayudar a la rehidratación y a que aumente el flujo sanguíneo hacia el cerebro.
En términos generales, no hay una evidencia científica que compruebe que la sandía es perjudicial para la salud cuando se consume al momento de tener resaca. Pero, como te mencionamos anteriormente, la resistencia de cada persona es diferente y, por ende, los malestares que supuestamente provoca esta combinación pueden variar o no aplican para todos. Sin embargo, dejamos a tu consideración el hecho de comer sandía si tienes resaca, hazlo sólo en caso de sentirte seguro de que no te sentirás mal.
