El importante hábito diario que te ayudará a cuidar tu memoria y mejorar tu funciones cognitivas

Existen múltiples factores que determinan tus habilidades mentales y funciones cognitivas, es bien conocido que tener hábitos saludables como una buena alimentación, adecuada actividad física y el correcto descanso son factores clave, pero, hay algo que resulta obvio, pero de lo que nadie habla, es sobre el agua que bebemos durante el día, esa que damos por sentada y que resulta determinante en muchos aspectos de nuestra mente y cuerpo.
Conoce cómo la correcta hidratación influye en tu rendimiento cognitivo.
Un estudio interesante
Investigadores de la Universidad Rovira i Virgili, el Institut d’Investigació Sanitària Pere Virgili y el Centre de Recerca Biomèdica Xarxa de Fisiopatologia de l’Obesitat i la Nutrició llevaron a cabo un estudio sobre la relación entre la hidratación y la función cerebral en adultos mayores con sobrepeso u obesidad. El artículo, «Ingesta de agua, estado de hidratación y cambios de 2 años en el rendimiento cognitivo: un estudio de cohorte prospectivo,» fue publicado en marzo de 2023 en la revista BMC Medicine.
El estudio incluyó a 1,957 adultos de 55 a 75 años con sobrepeso/obesidad y síndrome metabólico. Se evaluó la ingesta de agua y el estado de hidratación mediante análisis de sangre que calculaban la osmolaridad sérica. Los resultados revelaron que el 56% de los participantes estaban fisiológicamente deshidratados, a pesar de que el promedio diario de ingesta de agua fue de 2,871 ml. Aquellos con una hidratación más baja experimentaron una mayor disminución en la función cognitiva global durante dos años.
Los investigadores concluyeron que la hidratación reducida se asoció con mayores reducciones en la función cognitiva en adultos mayores con sobrepeso u obesidad y síndrome metabólico. Destacaron la necesidad de futuras investigaciones para evaluar el impacto a largo plazo de la hidratación en el rendimiento cognitivo. El estudio se registró en el ISRCTN89898870 el 24 de julio de 2014.
El agua una molécula increíble
El agua, constituyendo alrededor del 60% del peso corporal en adultos, es esencial para la vida. Las recomendaciones de ingesta, como las del IOM y la EFSA, indican cantidades estimadas para mantener la hidratación, considerando la osmolaridad deseable en la orina.
La SENC aconseja 4-6 vasos diarios para beber a lo largo del día, sin embargo, los requerimientos hídricos dependen mucho el tipo de población. Es clave educar sobre la hidratación, destacando la influencia de los padres y la disponibilidad de agua.
Además de fomentar el consumo de agua, se necesitan estudios bien diseñados para comprender mejor los beneficios y perjuicios de la hidratación, la escasa evidencia destaca la necesidad de investigaciones futuras sobre la relación entre hidratación y rendimiento cognitivo a largo plazo en diferentes tipos de población, sin mencionar que se debe garantizar la buena calidad y el correcto acceso al agua potable.

Tu cuerpo deshidratado
Los desequilibrios hídricos, como la deshidratación, pueden tener un impacto significativo en las funciones corporales, pudiendo incluso causar enfermedades. La deshidratación ocurre cuando el cuerpo pierde más agua de la que ingiere, y es más común de lo que se podría pensar, especialmente entre niños y ancianos.
Cuando el cuerpo no recibe la cantidad adecuada de agua, las funciones corporales se ven afectadas de varias maneras. En primer lugar, el agua es esencial para mantener el equilibrio de los electrolitos en el cuerpo, lo que es crucial para la función celular y nerviosa. La deshidratación puede alterar este equilibrio, afectando la transmisión de señales nerviosas y el funcionamiento celular adecuado.
Además, el agua juega un papel vital en la regulación de la temperatura corporal a través de la transpiración. La falta de hidratación adecuada puede llevar a dificultades en la regulación térmica, lo que puede resultar en golpes de calor, especialmente en climas cálidos o durante la actividad física intensa.
En el sistema renal, la deshidratación puede afectar la capacidad de los riñones para filtrar y eliminar desechos del cuerpo. Esto puede conducir a problemas renales y a la formación de cálculos renales.
En el contexto de la función cognitiva, la deshidratación también ha sido asociada con alteraciones en la concentración, el estado de ánimo y el rendimiento cognitivo. Esto es particularmente relevante en niños y ancianos, donde la deshidratación puede tener efectos más pronunciados.
Ahora sabes que la deshidratación no solo afecta la salud física, sino que también puede tener consecuencias en la función cognitiva y en varios sistemas del cuerpo. Es fundamental mantener una hidratación adecuada para garantizar un funcionamiento óptimo del organismo y prevenir posibles problemas de salud asociados con desequilibrios hídricos.
