Suculentas felices: cómo utilizar harina para hacer abono casero y revivir tus suculentas

Las suculentas son ese tipo de plantas que no pueden faltar en ningún hogar, debido a que son muy fáciles de cuidar, pues prosperan en sitios áridos o secos y almacenan agua en sus tejidos, por lo que pueden soportar periodos largos sin recibir agua. Ideales para las personas que se ausentan de casa por largo tiempo, a causa de trabajo o viajes.
Pero no sólo son sencillas de cuidar, también son hermosas y una perfecta decoración natural y armónica del hogar. Pero no porque puedan soportar periodos largos sin agua quiere decir que debemos descuidarlas y dejarlas que crezcan sin prestarles atención. Como cualquier otra planta, las suculentas también necesitan de nutrientes para poder crecer en óptimas condiciones, por lo que en este artículo te queremos mostrar cómo hacer un fertilizante casero para tus bellas plantitas usando un ingrediente de cocina: la harina. Con este, podrás lograr que tus suculentas crezcan hermosas y sanas, siendo este consejo recomendado por expertos. Sin más que agregar, vayamos a ver cómo preparar el abono casero con harina.
¿Cómo puedo hacer abono casero con harina para mis suculentas?

Antes de empezar con el método, queremos comentarte que este abono por sí solo no hará que tus plantas crezcan bien, por lo que es importante que lo combines con otros métodos de fertilización para que funcione. Las suculentas prefieren nutrientes específicos, tales como el fósforo y el potasio, nutrientes que no posee la harina de maíz. Sin embargo, aquí te explicaremos cómo puedes realizar un abono casero a partir de harina de maíz para que tus suculentas crezcan sanas y bonitas, y estos son los ingredientes que necesitarás para ello:
- Harina de maíz (en cantidad necesaria)
- Tierra para macetas (cantidad necesaria)
- Recipiente para mezclar
- Macetas o contenedores para tus suculentas
- Agua
Procedimiento:
- Mezcla la harina de maíz con la tierra para macetas, utilizando una proporción de una a dos cucharadas de harina por cada dos o tres tazas de tierra, midiendo la cantidad según el número de suculentas que desees fertilizar.
- Cuando la mezcla de harina y tierra esté completamente homogénea, llena las macetas o contenedores con esta mezcla y planta tus suculentas a un nivel que no sea profundo; el sustrato de la planta debe estar cerca de la superficie.
- Riega moderadamente las suculentas, pues la mezcla de harina y tierra puede propiciar que se guarde más humedad y si se riega de más, puede provocar encharcamientos. Deja que el sustrato de la planta seque adecuadamente.
Te recomendamos que complementes de vez en cuando con un fertilizante balanceado bajo en nitrógeno, con esto asegurarás que tus suculentas crezcan de manera adecuada y recuerda los cuidados que necesitan estas plantas, que son los siguientes:
- Deben recibir cantidades adecuadas de luz, de preferencia, de manera indirecta.
- No las riegues con frecuencia, deja que el sustrato se seque entre cada riego para evitar que las raíces se pudran por exceso de humedad.
- Usa macetas con drenaje.
- La mayoría de estas plantas requieren temperaturas cálidas, aunque hay algunas variedades que pueden tolerar temperaturas más frías.
- Procura no sobrealimentar a las plantas.
