Kokedama: conoce esta popular tradición japonesa para crear macetas con vida

Si eres un amante de las plantas y la naturaleza, lo más probable es que tengas a estos hermosos tesoros verdes en casa. Y cuando tenemos estas en el hogar, queremos que sean parte de la familia, por lo que las cuidamos y nos esmeramos en que se encuentren de la mejor manera posible. Es por ello que muchas veces buscamos técnicas que ayuden a nuestras plantas a lucir preciosas y sanas de forma natural, añadiendo la menor cantidad de químicos posible para no dañarlas, ya que este tipo de productos tiende a lastimar a las plantas y contaminarlas.
Las macetas en donde se encuentran también juegan un papel muy importante, pues no todas las plantas tienen la misma profundidad en sus raíces; algunas se adaptan a una maceta pequeña y otras necesitan macetas grandes, para que sus raíces puedan extenderse con un poco más de libertad.
Por cierto, ¿has oído hablar de las kokedamas? Se trata de unas obras de arte natural, originarias de Japón, las cuales se han vuelto muy populares alrededor del mundo gracias a que les aportan a las plantas los nutrientes necesarios y les dan un toque elegante. Esta palabra, proveniente del japonés, se conforma de las palabras koke (musgo), y dama (bola), que se traduce como “bola de musgo”, es prácticamente eso: una bola de musgo que sirve como una especie de maceta viviente para las plantas.
Si te gusta conectar más con la naturaleza, te traemos una guía para que puedas crear tus propias kokedamas para darle un aspecto elegante y naturalmente precioso a las plantas que tienes en casa. Aquí te damos todos los materiales que necesitarás para crear estas preciosas macetas vivas.

Aprende a crear tus propias kokedamas con esta sencilla guía
Estos son los materiales que requerirás para realizarlas:
- Una planta. Esta debe ser de lento crecimiento o poco desarrollo, para que no tengas que cambiar la bola de musgo a cada rato. Las orquídeas son perfectas para esta tarea.
- Preferentemente, una mezcla de turba y sustrato para bonsáis (akadama)
- Musgo
- Fibra de coco (opcional)
- Hilo o cordón
Empieza mezclando la akadama o la arcilla con la turba o tierra normal para plantas en una proporción de 1 a 3, agregando un poco de arena de río fina. En todo el proceso, debes mantener la tierra húmeda para que sea más fácil manipular la kokedama. Si la tierra se seca, humedece tus manos con un poco de agua mineral y sigue compactando, cuidando de que quede apretada y lo más redonda posible, dejando un orificio para plantar la planta dentro de la bola de musgo.
Cuando hayas colocado la planta en el centro, cubre con más tierra para que las raíces no queden al aire. Después, envuelve la bola con el cordón a modo que quede como una telaraña, lo que le dará un aspecto elegante y mantendrá la kokedama unida de manera segura. Humedece el musgo con ayuda de un atomizador y colócalo sobre la bola. Si lo deseas, puedes agregar la fibra de coco para darle un toque decorativo diferente.
Los cuidados de las kokedamas incluyen que no las expongas directamente al Sol, pues el musgo puede secarse y dañar la planta; tampoco debes apretar la bola para eliminar el agua, ya que estas la absorben a su propio ritmo. Riégala cuando esté seca: debes sumergirla en un recipiente con agua durante 10-15 minutos y déjala escurrir. De esta manera, tus kokedamas lucirán hermosas y sanas por bastante tiempo.
