Bennu: el asteroide que podría impactar contra la Tierra, según la NASA

Como bien existen grandes interrogantes acerca del universo, pero cuando se trata de asteroides que podrían presentar algún peligro para la estabilidad de vida en la tierra, siempre hay científicos que están al pendiente de ello. Y en esta ocasión, no podía pasar desapercibido uno que ha sido muy estudiado y seguido durante muchos años por la NASA, pues es de gran interés para la comunidad científica.
Para ponernos más en contexto, conozcamos un poco de dicho asteroide, lo conocen los científicos desde el año 1999 para ser más exactos, y tienen la preocupación de que algún día podría impactar contra la Tierra, este asteroide tiene un diámetro de 500 metros, ha sido nombrado Bennu, ya que está relacionado con un ave mitológica egipcia y esta ave está asociada con la muerte. El asteroide Bennu se encuentra viajando alrededor del Sol a una velocidad aproximada de 101.389 kilómetros por hora, como dato curioso, este asteroide puede ser visto cada seis años desde la Tierra.
El interés de los científicos de la NASA es para poder determinar cómo la órbita de este asteroide puede ser afectada por el calentamiento o el enfriamiento que recibe de la luz del Sol durante el día en su superficie, pues con este, Bennu eleva su temperatura y lanza radiación térmica en muchas direcciones mientras se encuentra rotando. Este fenómeno es conocido como el Efecto Yarkovsky. Es por ello que les interesa buscar y conocer más a este asteroide, tanto en composición general como el comportamiento de un monstruo silencioso en movimiento, que según los mismos astrónomos creen que podría darle a la Tierra “un inmenso sufrimiento”.
¿Cuándo impactará Bennu a la Tierra?
Según los datos que la misma NASA ha dado a conocer, este asteroide pasará entre la Tierra y la Luna en 159 años, para ser más exactos, para el 24 de septiembre del año 2182, y con esto la órbita de Bennu podría verse alterada, haciendo que pueda impactarse contra la tierra. De hecho, se ha creado un escenario hipotético en el que, al estrellarse este asteroide contra la Tierra podría liberar la energía producida por 22 bombas atómicas. Sin embargo, los astrónomos remarcan que la posibilidad de que esto pase es muy baja, prácticamente 1 en 2700, representando esto un .037% de probabilidad.

¿Qué hace la NASA al respecto?
La NASA ha enviado una misión llamada OSIRIS-REX, su nombre es un acrónimo que quiere decir “Orígenes, Espectros Interpretación, Identificación de Recursos, Seguridad, Explorador, Regolito, Explorador” todo esto en inglés. Y los científicos que son responsables de su creación, tienen muy en cuenta que no debería de presentar problema alguno a la hora de resistir un viaje espacial, a pesar de ser el primer dispositivo creado con partes móviles. Según explicaron los científicos de la NASA “Diseñamos OVIRS para que sea robusto y capaz de durar un largo tiempo en el espacio”.
Entonces OSIRIS-REX permitirá que los científicos puedan identificar a gran precisión el origen de los materiales orgánicos, de los carbonatos y silicatos, y también los niveles de agua absorbida en la superficie de Bennu.
«Siempre nos encontraremos con retos que desconocemos y que entendemos cuando ya los tenemos en frente, pero después de esta misión podremos empezar a planear cómo prepararnos con tiempo para futuros riesgos», según explicó la subdirectora técnica de OVIRS, Amy Simon.
