Prepara con esta receta un delicioso atole de cajeta con almendras, una bebida tradicional mexicana

Para estos días de lluvia, hemos venido a traerte una receta que es clásica y que no puede faltar en toda cocina mexicana, ya que es una clásica bebida que nos sirve como una excelente opción cuando queremos cambiar el café o el té, y nos referimos al atole. Esta bebida tradicional mexicana, que a muchos encanta, no en vano un dicho popular mexicano que dice “Más vale atole con risas que chocolate con lágrimas”. Y es que es cierto: en muchos lugares de México en donde es consumido el atole, siempre existe una sonrisa.
La palabra atole proviene del náhuatl atolli, que significa ‘aguado’ y su nombre hace una perfecta referencia a lo que es la bebida en sí, pues es una bebida caliente prehispánica que está hecha a base de maíz molido y agua, convirtiéndola en una bebida con una consistencia aguada. Actualmente, el atole no sólo lleva maíz, también hay de cajeta, lechera, galleta, pinole, de vainilla, el famoso champurrado, de arroz, sólo por mencionar a algunos.
Esta bebida, al ser una de las más representativas de México, es perfecta para cualquier ocasión; desde las más festivas, como las fiestas patrias o el día 2 de noviembre, hasta para ese momento del antojito en una mañana o tarde fría. No lo pienses más y anímate a prepararlo con la siguiente receta.

Ingredientes:
- 1 litro de leche.
- 1 varita de canela.
- 2 cucharadas de fécula de maíz.
- 1 taza de agua.
- 360 gramos de leche evaporada.
- ½ de taza de cajeta.
- 150 gramos de almendras enteras.
- 1 cucharada de esencia de vainilla.
Modo de preparación:
- Lo primero es tostar las almendras. En un sartén coloca las almendras enteras, mantén a fuego medio y revuelve de tal forma que queden ligeramente doradas.
- En una cacerola añade la leche (reserva una taza) junto con la varita de canela, deja a fuego medio y espera a que caliente un poco. Antes de que empiece a hervir, integra la leche evaporada junto con la cajeta y esencia de vainilla. Mezcla bien y deja que se siga cocinando.
- Licúa las almendras ya tostadas con la taza de leche que apartaste anteriormente, y cuando esté bien licuado, llévala a la cacerola con el resto de los ingredientes. Revuelve.
- En una taza con agua, añade dos cucharadas fécula de maíz y mezcla hasta diluir.
- Una vez que la preparación haya soltado en hervor, añade la fécula de maíz a manera de hilo, baja el fuego y mezcla nuevamente con una pala hasta que tome la consistencia deseada.
- Una vez lista, sirve y disfruta al momento.
