¿Por qué el whisky es color dorado? La respuesta te sorprenderá

Salir de fiesta, pasar un rato agradable con tu familia o amigos, o simplemente querer pasar un rato a solas reflexionando a cerca de la vida, en cualquier de estas situaciones podemos encontrarnos tomando un pequeño sorbo de whisky, pero ¿alguna vez te habías puesto a pensar en qué es lo que le da ese color tan característico al whisky?
Esa tonalidad dorada que tiene, te apuesto que nunca te habías visto en la necesidad de pensarlo, pero siempre es bueno saber de dónde proviene y qué es exactamente lo que estás bebiendo.
Esta bebida contiene alcohol, así que si no te gusta este lo preferible es que te mantengas muy alejado, ya que su fuerte sabor es lo que lo hace el favorito de quienes optan por tomarlo.
De acuerdo con el portal Descorcha, el whisky es << un aguardiente de grano hecho a partir de la destilación de la malta de cereales como centeno, cebada, trigo e incluso maíz. En general, para su fabricación se mezcla agua con cebada, esta preparación se fermenta, y posteriormente, se añeja durante al menos unos tres años >>
Se cree que el whisky tiene un origen en Irlanda, y su auge empezó en Escocia, por tanto, podríamos decir que tiene orígenes en ambos países, y a final de cuentas, origen europeo.
La tonalidad del whisky viene escondida en su preparación, y es que, para empezar a hacerlo, lo primero que (quienes lo elaboran) tienen que hacer, de acuerdo con el portal de Tito Whisky, es tener el material como; granos de cereal, agua, levadura, etc.
Entre los granos de cereal se incluye la famosa cebada, centeno, maíz, y el agua tiene que ser altamente consumible, es decir, que sí sea potable, y puede tomarse de manantiales.

De primera instancia, se procede al malteado, donde ocurre un proceso de humidificación, germinación y secado, y se procede a guardar durante cierto tiempo.
Sigue el paso de molienda, donde todo grano es triturado, donde se obtiene harina, entre otras cosas, pero únicamente la haría se usa para el whisky. Posteriormente, pasan a la maceración o mezclado, donde lo anterior es sometido a temperaturas de 65° C para obtener un líquido.
Después de una serie de procesos, se llega a la fermentación, justo donde entra la levadura, y se deja así por dos días a temperaturas de 16° C.
Casi por último se llega a la destilación, al embarricado y añejamiento, donde las barricas son puestas en enormes bodegas, y ahí son dejadas por 3 años.
Aquí es donde ya ocurrió la magia, en el embarricado… puesto que es donde el whisky pasa a madurar, y empiezan a tomar la tonalidad que es casi soltada por la madera de la que están elaboradas las barricas. Y así como se le da el color, también son las responsables, en gran parte, de darle ese sabor tan único al whisky, por tanto, entre más tiempo pasen en añejamiento, mayor será la calidad del whisky.
Toda vez que transcurra este tiempo, se saca el líquido de las barricas, y se embotella finalmente, dándonos lo que conocemos como whisky.
