El trucazo para mantener las espinacas frescas y crujientes hasta por un mes

¿Cansado de que las espinacas pierdan su frescura y textura tan solo después de un par de días de que las compraste en el supermercado? ¿Te frustra que no importa si almacenas las espinacas en el refrigerador, estas se estropean rápidamente y no alcanzas a consumirlas por completo? Aquí te tenemos una solución infalible que te permitirá mantener este alimento fresco y crujiente hasta por un mes.
Las espinacas son un vegetal preferido por muchos debido a su sabor, valor nutrimental y a que se pueden realizar múltiples preparaciones con ellas, sin embargo, uno de los principales problemas que encuentran todos los consumidores de este alimento es que su tiempo de vida útil es muy corto, así que, sin importar si se introducen en el refrigerador, al paso de unos cuantos días, estas empiezan a perder su frescura, textura e incluso pueden comenzar a estropearse, lo que implica que se desperdicie una proporción importante del producto.
Esta situación puede causar muchas decepciones, sin embargo, es indispensable que sepas que tú puedes prolongar el tiempo de vida útil de este alimento hasta por un mes con solo cambiar la forma en la que lo almacenas. ¡Así es! Aunque ciertamente este tipo de productos tienen un tiempo de vida limitado, la realidad es que el hecho de que solo dure un par de días en el refrigerador se debe a que lo conservas de manera inadecuada, lo que facilita la pérdida de frescura, textura y fomenta que se estropee.
Por ello, el día de hoy te compartiremos cuál es la forma adecuada de almacenar las hojas de espinacas para que te duren hasta un mes, el cual es un tratamiento sencillo, pero que muy pocos conocen. Así que si quieres saber de qué se trata, te invitamos a seguir leyendo este artículo.

El trucazo para mantener las espinacas frescas y crujientes hasta por un mes
Para garantizar que la porción de espinacas que compraste en el supermercado te duren frescas y crujientes hasta por un mes, te recomendamos realizar lo siguiente:
- Limpia y desinfecta. Para comenzar con el tratamiento, lo primero que debes hacer es eliminar las hojas y tallos que se encuentren en mal estado, posteriormente, pase hoja por hoja bajo el chorro de agua para eliminar todo tipo de suciedad y tierra. Por último, desinfecte de manera habitual con la solución especial para frutas y verduras que consigue en cualquier supermercado.
- Elimina TODA la humedad. Una vez que las espinacas están limpias y desinfectadas, es necesario eliminar toda la humedad. Para ello, puedes optar por escurrir por un par de minutos para posteriormente dejar reposando sobre servilletas o toallas de papel que absorban toda la humedad y, finalmente, frota fuertemente con estos mismos utensilios sobre toda la superficie del vegetal para seguir eliminado el agua que se encuentre en él. Repite este proceso hasta que hayas eliminado la mayor cantidad de humedad posible.
- Prepara el recipiente. Una vez que has eliminado toda la humedad, es momento de conseguir un recipiente hermético con el tamaño adecuado en el que alternaremos capas de servitoalla o servilletas de papel y de espinacas. De este modo, lo primero que harás es poner en el fondo una capa de una servitoalla o servilleta de papel, posteriormente, una proporción de hojas de espinaca y, arriba de estas, otra capa de servitoalla. Repite esto hasta que toda la proporción del vegetal haya quedado adentro y recuerda que en la parte de arriba siempre debe quedar una capa de servitoalla.
- Introduce en el refrigerador. Por último, solo debes introducir el recipiente perfectamente cerrado en el estante de hasta abajo del refrigerador.
