¿Qué significa el logo de Ferrari?

Desde la invención del automóvil en 1886, se inició la competencia entre cientos de compañías dedicadas al ámbito automotriz, en la que todas ellas buscan ser las mejores en su rama… tener los autos más optimizados, estéticos y rápidos.
Tal es el caso de la marca de superdeportivos Ferrari. Sin lugar a duda, una de las marcas de automóviles de lujo y deportivos más conocida del mundo desde creación en 1947, en Maranello, Italia, según no cuenta la misma página oficial de Ferrari.
De los automóviles más exclusivos en el mundo
Tener un Ferrari no es cualquier decisión, incluso aunque tengas la economía y la disposición de tener uno, hay ciertos requisitos a cumplir para tener el permiso de la compañía de comprar uno de sus modelos de autos.
Hemos visto a la marca del caballo alzando sus patas arrasar en circuitos de carreras gracias a la aerodinámica de sus diseños, sus sofisticados motores y la dedicación que ponen en la tecnología que desarrollan para sus automóviles.
Sin duda, hay mucha historia detrás de una marca tan reconocida como Ferrari, pero, una de las historias más destacante, es la de su logo, un caballo erguido en sus dos patas traseras en un fondo amarillo, al cual se le atribuye el nombre de Cavanillo Rampante, cuál podemos encontrar en la misma página de Ferrari.
El origen de este logotipo tiene inicios en la primera guerra mundial, más exactamente durante una misión aérea en 1918, Francesco Baracca, un aviador italiano que dio su vida en esta importante misión por su país y cumplió un rol de mucha importancia en esta misma.
La historia dice que este héroe caído tenía en el fuselaje de su avión un animal pintado, por supuesto hablamos del Cavanillo Rampante, un caballo alzando sus patas delanteras, esto debido a que ese era el escudo de la familia Baracca, el cual portaba con mucho orgullo por su familia y por su país.

Pero, ¿cómo terminó siendo el escudo de la familia Baracca siendo el logo de Ferrari?
A principio de años 1920, cuando la primera guerra mundial había concluido, Enzo Ferrari, quien sería el dueño y fundador de la compañía con su mismo apellido, estaba en sus inicios en el mundo automotriz en una marca llamada Alfa Romeo, donde comenzaría sus primeros pasos hacia lo que un día sería su legado.
Durante una carrera de circuito en Rávena, en 1923, Enzo tuvo la suerte de conocer a Enrico Baracca, el padre del héroe aviador italiano, dando así el primer paso hacia lo que un día sería el logo de su compañía.
Sin embargo, no fue sino la esposa de Enrico, Paolina Biancoli, quien le contaría la historia de su hijo a Ferrari, y fue esta misma quien convenció a Enzo Ferrari de usar el escudo de su hijo en su compañía, asegurándole que esto le traería suerte en su emprendimiento, cosa que en la actualidad sabemos que sí pasó.
Es así como Enzo accedió a usar el famoso caballo negro parado en sus dos patas traseras, escudo de la familia Baracca, solamente agregando un fondo amarillo, el cual representaría el color la ciudad que lo vio crecer, Módena.
