Araña violinista: estos son los lugares de tu casa en donde se esconde

Las arañas violinistas pueden esconderse en muchos sitios de tu hogar, conoce cuáles son los más comunes.
Las arañas violinistas, también conocidas como arañas del rincón o reclusas pardas (genero Loxosceles) son uno de los dos géneros de arañas que son consideradas de importancia médica en México, esto se refiere a que, tras su mordedura, estos arácnidos tienen la capacidad de inyectar un veneno que resulta tóxico para el ser humano y que, por lo tanto, pueden causar un cuadro de envenenamiento, que en el caso específico de esta araña, se describe como “loxoscelismo” y se asocia a dolor, eritema y edema localizados, seguido por el desarrollo de la necrosis.
México es especialmente diverso respecto a las arañas violinistas, pues de las 140 especies descritas en todo el mundo, nuestro país cuenta con un total de 40 especies registradas, de las cuales 38 son endémicas y las dos restantes (Loxosceles reclusa y Loxosceles rufescens) fueron introducidas a nuestro territorio hace algunos siglos por medio del comercio entre México y los países mediterráneos.
Por esta razón, la distribución de las distintas especies en nuestro territorio es amplia, encontrando reportes de su presencia a lo largo y ancho de nuestro territorio, por lo que, en ciertas regiones podría ser común encontrarnos con la presencia de alguno de estos arácnidos dentro de nuestro hogar, lo que causa miedo y pánico en muchas personas, pero, ¡tranquilo!, aunque ciertamente las arañas violinistas son de importancia médica, la mayoría de las veces preferirán huir antes de atacar, pues no son agresivas.
Para percatarnos de que uno de estos pequeños animales está rondando nuestro hogar o habitando en él, muchas cuestiones se deben tomar en cuenta, pero principalmente el reconocer cuáles son sus sitios favoritos para hospedarse. Así que si quieres saber en dónde debes buscar, te invitamos a seguir leyendo, pues a continuación te platicamos todos los detalles de esto.
Estos son los lugares de tu casa en donde las arañas violinistas se suelen esconder
Al entrar a los hogares, las arañas violinistas siempre buscan sitios oscuros y tranquilos, en los cuales no se han hecho cambios por un buen tiempo o que no se suelen limpiar con gran frecuencia y que, por tanto, están provistos de polvo. De esta forma, si en tu casa existe algún tipo de cuarto con estas condiciones, como algún ático, sótano, cocheras, un sitio en el que suelas acumular objetos o algo similar, es importante que busques en estos sitios, especialmente en los rincones o entre los objetos, que es en donde suelen esconderse.
Por otra parte, si por la disposición de los muebles de la casa, existen rincones de difícil acceso que no se suelen asear ni mover con frecuencia, debajo o detrás de tales muebles también podría ser un sitio idóneo en donde las arañas violinistas podrían esconderse cómodamente, así que, estos rincones también podrían ser un sitio en el que deberías buscar.
Otros sitios en los cuales se ha reportado su presencia es en roperos, cajas de zapatos o semejantes en los cuales has estado guardada ropa, zapatos u otro tipo de objetos por mucho tiempo sin hacer grandes cambios o movimientos, de esta forma, si en tu casa existen objetos con estas características, lo mejor será asearlos pronto y asegurarte de que no hay presencia de estos arácnidos.
Por último, también es posible encontrarlas en su jardín o patio, sobre todo si en la superficie cuenta con escombros de vegetación, madera/leña u otros materiales. Este es un buen sitio para su alojamiento debido a que los escombros facilitan su escondite y lo convierten en un lugar idóneo para habitar de manera desapercibida.
En general, recuerda, todo sitio de tu casa que se mantenga estático por mucho tiempo, que sea oscuro y en el que no se hace aseo constantemente, puede ser un sitio idóneo para que las arañas violinistas habiten, pues pueden esconderse en él de manera tranquila y sin evidenciar su presencia, así que, incluso podrías encontrarlas debajo de los tanques de gas, en los pliegues de la ropa que ha estado guardada por mucho tiempo, debajo de un lavadero que no se usa con frecuencia, etcétera.
