Las abejas serán vacunadas contra la bacteria que las está exterminando, tienen una esperanza

Las abejas desempeñan un papel fundamental como polinizadoras en los ecosistemas y en la producción de alimentos. A medida que las abejas vuelan de flor en flor en busca de néctar y polen, recolectan el polen en sus cuerpos y lo transfieren de una flor a otra, lo que facilita la fertilización de las plantas y la formación de semillas y frutos. Este proceso es conocido como polinización.
Es importante mencionar que las abejas son consideradas una especie vulnerable, pues existen demasiadas amenazas para ellas como sus depredadores, el cambio climático, la sobreexplotación humana y la deforestación.
Sin embargo, hay otro rubro que también se debe considerar, nos referimos a las enfermedades que afectan a las abejas, que so ocasionadas por microorganismos como las bacterias, virus y hogos.
La aparición de patógenos como las bacterias que afectan directamente a sus larvas y consecuentemente a toda la colonia, son una amenaza terrible a su existencia.
En medio de esta grave crisis, en Estados Unidos han aprobado el uso de una nueva vacuna para enfrentar a la enfermedad considerada la más devastadora para estos polinizadores: enfermedad conocida como loque americana (AFB). Esta infección es causada por la bacteria Paenibacillus larvae.
La enfermedad
El responsable de la enfermedad AFB de las abejas, es la bacteria llamada Paenibacillus larvae. Esta es una bacteria grampositiva (clasificación dad por el resultado de la tinción de Gram), que ha mostrado resistencia al tratamiento con antibióticos, lo que complica todos los tratamientos que se implementen para erradicarlo. La infección se considera devastadora para estos polinizadores porque afecta a sus larvas, a pesar de que las abejas adultas son inmunes.
El mecanismo de la infección ocurre cuando las abejas obreras alimentan a las larvas con alimentos contaminados con las esporas de Paenibacillus larvae. Las esporas van a “germinar” dentro del intestino de las larvas, después de 12 horas que fueron ingeridas, colonizan rápidamente y matan a las larvas infectadas.
Las larvas muertas se descomponen en forma de un líquido color marrón, que se endurece, forma escamas y contiene millones de nuevas esporas infecciosas. Con esto se concluye que solo bastan 10 esporas para exterminar a una colonia completa.
La vacuna: una esperanza para las abejas
Ante esta problemática un tratamiento novedoso y muy seguro ha surgido para combatir a bacteria Paenibacillus larvae y no son nuevos antibióticos. Se trata de una innovadora vacuna basada en bacteriófagos (virus que infectan a las bacterias) que son específicos para combatir a esa bacteria en particular. Se consideran muy seguras, pues no dañan a las abejas y tampoco a los humanos. Ni siquiera pueden afectar a otras especies de es bacteria.
Estos bacteriófagos se conocen desde 1950, pero su aplicación para combatir infecciones se ha comenzado a implementar por la tema de aparición de resistencias. Los resultados son muy prometedores, se esperan más estudios y experimentos para respaldar su efectividad.
La vacuna actúa de dos maneras: tiene un efecto profiláctico (preventivo) para evitar la aparición de la enfermedad y también curativo, pues erradica una infección activa.
¿Por qué son importantes las abejas para el mundo?
La importancia de las abejas como polinizadoras se debe a factores muy importantes como:
Producción de alimentos: Las abejas polinizan una gran cantidad de cultivos agrícolas y plantas silvestres, lo que contribuye a la producción de alimentos. Se estima que alrededor del 75% de los cultivos alimentarios en el mundo dependen en cierta medida de la polinización por insectos, y las abejas son los polinizadores más eficientes. Sin la polinización, muchas de estas plantas no producirían frutas, nueces, semillas u otros alimentos.
Biodiversidad: Las abejas contribuyen a la diversidad y estabilidad de los ecosistemas. Al polinizar una amplia variedad de plantas, ayudan a mantener la salud de los ecosistemas naturales y promueven la supervivencia de numerosas especies de plantas y animales que dependen de ellas.
Conservación de hábitats: Las abejas y otros polinizadores desempeñan un papel crucial en la conservación de los hábitats naturales. Su presencia y actividad contribuyen a la reproducción y regeneración de plantas, lo que es fundamental para mantener la integridad de los ecosistemas y la biodiversidad.
Economía y agricultura: Las abejas también tienen un impacto económico significativo. La polinización por abejas aumenta la productividad de los cultivos, lo que tiene un efecto directo en la producción agrícola y en la calidad de los productos. Además, la apicultura y la producción de miel son actividades económicas importantes en muchas regiones del mundo.
Este estudio fue publicado en la revista Environmental health perspectives.
