¡Dile adiós a los ataúdes de madera! Este será su sustituto dentro de poco tiempo

El ser humano tiene un ciclo de vida relativamente corto en comparación con otros animales como es el caso de la ballena, pero, al mismo tiempo muy largo si lo comparamos con una mosca. Durante este tiempo, la especie humana nacen, crecen, se reproducen, y mueren, pero, a lo largo de este período, es sorprendente la forma en como una sola persona puede llegar a contaminar.
Hoy en día, los productos que consideramos de necesidad básica están diseñados para ser desechados con rapidez, dejando atrás una gran cantidad de contaminantes de todo tipo, un ejemplo claro, es la comida.
En la actualidad, la producción de comida para abastecer las necesidades de una población, es una de las industrias que más contamina, empezando por la cantidad de productos químicos que se utilizan antes, durante y después de la cosecha, así como el empaquetado y almacenamiento de los productos que llegan a nuestra mesa, donde podríamos creer que terminan esta cadena de contaminación.
Sin embargo, el desperdicio de comida se ha vuelto un factor importante en la emisión de gases de efecto invernadero, afectando severamente la capa de ozono.
Es triste pensar que, durante nuestra corta estadía en el planeta, las personas contaminamos tanto y una forma de regresarle un poco al planeta, llega a la hora de nuestra muerte, sin embargo, este es un proceso que también se ha convertido en una fuente de contaminación.
Cuando el ciclo de vida de las personas concluye, una de las tradiciones más comunes que tiene la sociedad, es enterrar a sus familiares en ataúdes fabricados de madera (principalmente), por lo que, se impide que los organismos aprovechen la materia orgánica.
Para poner fin a este problema y regresar al planeta un poco de lo que le hemos quitado, una compañía holandesa llamada «Loop» ha puesto a la venta un féretro ecológico llamado Living Coffin o ataúd viviente.
¿Qué es un ataúd viviente?
El ataúd se puede encontrar como Living Coocon o capullo viviente y ha sido una opción ecológica por la que las personas están apostando y te diremos por qué, a continuación.
La novedad de este ataúd «viviente» es que está fabricado con hongos, los cuales aprovechan la materia orgánica de las personas para alimentarse y transformarlos en nutrientes que alimentan a la naturaleza en el lugar donde las personas van a reposar eternamente. El creador de este ataúd es Bob Hendrikx, investigador de TU Delft.
Con este innovador ataúd se le puede dar fin a uno de los problemas de contaminación después de la muerte, aportando (como todas las formas de vida) materia orgánica que puede ser aprovechada por otros organismos.
Este ataúd viviente se diseñó para neutralizar las toxinas del cuerpo, al mismo tiempo que contribuye a la biodiversidad, propiciando nueva vida. Hendrikx acentúa que un cadáver humano puede tardar más de una década en descomponerse dentro de un ataúd tradicional, mientras que este ataúd se puede absorber entre 30 y 40 días, cuando se usa en condiciones climáticas normales.
«El «Ataúd viviente» (The Living Cocoon) nos permite a las personas, una vez que muramos, a volver a ser uno con la madre tierra y enriquecer el suelo, en lugar de contaminarlo», concluyó Hendrikx.
