¿La sal realmente puede caducar y cómo saber si está dañada? La respuesta te sorprenderá

La sal es una fuente importante de ingresos de la cual dependen millones de empleos. Gracias a las personas que se dedican a trabajar, extraer y empaquetar la sal, es que podemos disfrutar de este condimento en nuestra mesa, pero, ¿te has cuestionado si esta especia tiene fecha de caducidad? Si deseas conocer la respuesta, te invitamos a que sigas leyendo este artículo.
¿Qué es la sal?
La sal común o sal de mesa, conocida popularmente como sal, es un tipo de sal denominada cloruro sódico (o cloruro de sodio), cuya fórmula química es NaCl.
Existen diferentes tipos de sal común, según su procedencia: la sal marina y la de manantial, que se obtienen por evaporación; la sal gema, que procede de la extracción minera de una roca mineral denominada halita, y la sal vegetal, que se obtiene por concentración, al hervir una planta gramínea (método también utilizado para la obtención de azúcar a partir de otra planta gramínea) que crece en el desierto de Kalahari, según un artículo.
De acuerdo con la Asociación de Salinas Marinas (SALIMAR), «el uso de la sal como condimento en la alimentación humana se remonta a hace miles de años. Fue en China donde comenzó a utilizarse como alimento en el 2670 a.d.C. y también donde comenzaron las primeras extracciones casi 2.000 años después. Su uso ha sido muy importante a lo largo de la historia debido a su capacidad para conservar los alimentos, ya que antiguamente no existían las opciones de preservación que tenemos hoy».
¿La sal puede caducar?
La sal no tiene fecha de caducidad. Es un producto de origen mineral no perecedero y por sus características microbiológicas está excluido de la obligación de llevar fecha de caducidad.
Sin embargo, el buen almacenamiento de esta especia es fundamental para mantener sus propiedades.
La sal se encuentra en diversos ambientes en forma de mineral, en conjunto con sedimentos y otros componentes. Los bancos de sal manejan un grado de salinidad muy alto en el sustrato, lo que hace que el número de bacterias se mantenga al margen por las características del medio, pero, en nuestra casa, la sal puede verse expuesta a productos que pueden comprometer las propiedades de la misma.
El exceso de humedad ya sea por la exposición a líquidos o un mal lugar de almacenamiento, puede propiciar la formación de hongos y bacterias cerca del producto, dándole un sabor desagradable a la especia y contaminando los recipientes a su alrededor.
Otra forma en la que se puede contaminar la sal es si se tiene expuesta a las partículas del ambiente, como polvo y pelusas. Definitivamente a nadie le gustaría cocinar con sal contaminada y que los alimentos que se preparen contengan suciedad, por eso es muy importante guardar la sal en un refractario con tapa hermética.
Pero, si la sal tiene una correcta forma de almacenamiento es un producto que te puede acompañar durante años.
