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El hábito de limpieza que casi todos dejan pasar por alto y que podría perjudicar tu salud

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Los humanos pertenecemos a los de vertebrados mamíferos porque compartimos características de este grupo, tales como la presencia de glándulas mamarias y pelo.

Este último ha ido disminuyendo con la evolución de la especie, sin embargo, su presencia y aspecto puede ser señal de buena salud.

El cabello es un elemento cutáneo queratinizado con propiedades estructurales, mecánicas fisicoquímicas, y está constituido por una raíz y un tallo.

En aspectos sociales, el cabello puede representar un símbolo de la condición social, religiosa y profesional (en particular de las mujeres). La forma en que cada uno presenta su cabello habla del individuo en sí, de cómo se siente y de su identidad.

El cabello de la cabeza no es solamente para vernos más atractivos. Nos mantiene abrigados conservando la temperatura corporal.

Sabemos que existe toda una industria dedicada a la salud y cuidado de las cabelleras de las personas que ofertan una amplia gama de productos, sin embargo, poco se habla sobre el cuidado del pelo a la hora de cepillar; y no nos referimos a la técnica que se tenga que implementar o si el cabello debe estar mojado o seco.

En realidad, nos referimos a un tema que muchos dejan pasar por alto, la higiene del peine o cepillo para el cabello.

¿Cómo limpiar correctamente los cepillos y peines del pelo?

El cepillo o peine es un utensilio formado por una barra con púas que se usa para peinar el cabello. Su estructura y materiales facilitan la eliminación de nudos en el cabello, creando una apariencia más alineada y dando la forma natural del cabello.

A pesar de ser un objeto de uso diario, la mayoría de las personas tarde meses o incluso desconocen que este utensilio se debe de lavar.

Sin embargo, limpiar correctamente un cepillo del pelo es una tarea fundamental que debería hacerse con mayor frecuencia de lo que se piensa, así que, ¡manos a la obra!

Lo primero que deberás hacer es tirar de las cerdas mientras sujetas firmemente, eliminando así la mayor cantidad de cabello y pelusa que se haya acumulado entre las púas del cepillo. Si hay una gran cantidad de pelo y suciedad, puedes auxiliarte de un peine fino para retirar así, la mayor cantidad que se pueda.

Una vez que hayas eliminado la mayor cantidad, deberás lavar y desinfectar tu peine de forma correcta.

Para esto deberás mezclar agua tibia con un poco de champú o jabón y una cucharada de bicarbonato de sodio. Una vez que los ingredientes se encuentren disueltos, introduce el cepillo y deja actuar durante 5 minutos.

Pasado el tiempo y con ayuda de un cepillo para dientes (único para esto), talla suavemente entre las cerdas. Acto seguido enjuaga con agua fría, asegurándote de eliminar los residuos de jabón.

Para terminar, se seca con un trapo o paño y se deja secar por completo en un lugar ventilado.

Recuerda que el cepillo está en contacto directo con el cuero cabelludo y no mantener una buena higiene en este utensilio puede propiciar la aparición de patógenos y animales que comprometan tu salud capilar.


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