Cuántas veces late el corazón de un colibrí, la cifra es tan impresionante que te será difícil de creer

Los colibríes, también conocidos como «chuparrosas», «chupamirtos» o «picaflor», es una de las aves más impresionantes y admirables; aunque hay muchas peculiaridades por destacar, como su cautivador y colorido plumaje iridiscente o su vuelo único, hoy hablaremos sobre algo realmente asombroso, el número de latidos por minuto que puede realizar su corazón. Así que, si quieres descubrir esta increíble curiosidad, te invitamos a seguir leyendo.
Los colibríes se reconocen por tener el récord de ser las aves más pequeñas del mundo, todas las 330 especies descritas tienen un tamaño que oscila entre los 10 a 13 centímetros, siendo la de menor tamaño Mellisuga helenae, conocida comúnmente como zunzuncito, colibrí zunzuncito, pájaro mosca, o elfo de las abejas; es endémica de Cuba y tiene una longitud aproximada de 5.6 centímetros y un peso de tan solo 3 gramos.
Pese a su realmente diminuto tamaño, en comparación con las demás especies de aves, los colibríes cuenta con toda una ‘maquinaria cardiaca’ que les permite realizar un vuelo único para el cual no mueven sus alas de arriba hacia abajo como el resto de las aves, sino que realizan una figura en forma de ocho, siendo capaces de ejecutar entre 80 a 200 aleteos por segundo, así es, ¡por segundo!
Para ello, estas impresionantes aves están dotadas de un corazón que constituye el 20% del volumen del ave, lo cual es realmente magno, pues en el humano, por ejemplo, en promedio el corazón pesa 0,45% del peso corporal en los hombres y 0,40% del peso corporal en mujeres, por lo cual, es evidente que la biología de los colibríes está adapta a proporcionarle una gran resistencia cardiaca.
Pero no solo es importante las dimensiones que ocupa dicho órgano en estas diminutas aves, sino también lo realmente potente que puede ser, pues este es capaz de realizar 500 pulsaciones por minuto (ppm) cuando las aves están en reposo y, por si esto fuera poco, su corazón puede llegar a las 1200 ppm, algo que es único entre los animales.
Para que tengas una comparativa, toma en cuenta que el corazón humano, en reposo, tiene una frecuencia cardiaca de entre 60 y 100 ppm y, al pasar de los 100 ppm, se considera taquicardia, lo que, bajo ciertas circunstancias, podría poner en peligro nuestra vida.
De este modo, como puedes notar, lo que para nosotros podría ser una frecuencia cardíaca frenética que nuestro corazón no resistiría, para estas aves es lo que requerido para sobrevivir y realizar sus actividades de manera normal; impresionante, ¿no?
Por último, otro dato que va de la mano con la potencia de su corazón es el consumo de néctar que realizan al día, pues, dado el metabolismo tan elevado que tienen, requieren alimentarse constantemente, pudiendo consumir su propio peso en néctar. ¿Te imaginas si nosotros hiciéramos eso? Es decir, que un adulto consumiera alrededor de 70 kilogramos en comida al día, sería mucho más que excesivo y, de hecho, es muy probable que sea algo imposible de realizar.
