Por qué se comen 12 uvas para recibir el Año nuevo: origen y significado de la tradición

¿Por qué se come uvas en Nochevieja?

Desde las fiestas navideñas hasta Año Nuevo, son fechas importantes en la que se reúne la familia, amigos en una celebración repleta de optimismo e ilusión. Nuestra región latinoamericana tiene una gran cantidad de tradiciones y supersticiones…, que tienen un realce en estas fechas del año; comer uvas en año en Nochevieja es una de ellas, aquí vamos a hablar su origen y significado.

¿Por qué se come uvas en Nochevieja?

Para empezar, debemos saber que cuando hablamos de Nochevieja nos referimos a la ‘Última noche del año’, significado registrado en el Diccionario de la lengua española (DLE). Para Año Nuevo existen numerosas costumbres en Latinoamérica dentro de ellas se encuentra el consumo de doce uvas justo a medianoche.

La tradición indica que comer doce uvas al son de las campanadas de medianoche conduce a un año de buena suerte y prosperidad. Esta tradición se ha expandido ampliamente en diferentes partes del mundo y en casi todo América Latina, pero su origen se remonta a España.

Según un artículo de National Geographic, cada uva representa un deseo para cada uno de los meses del próximo año, que son 12, y también despide el año que termina con las 12 campanadas en la Real Casa de Correos de la Puerta del Sol de Madrid. Así es como la tradición parte desde España a lo que hoy en día se ha expandido a Latinoamérica, aunque como no es temporada alta de esta fruta, a veces se sustituye por pasas.

¿Cómo surgió y por qué se escogió uvas?

BBC Mundo tiene un artículo donde habla de las tradiciones latinoamericanas para año nuevo, y claro, en primer lugar, está en comer exactamente doce uvas. El artículo de la BBC cita al libro «España», del periodista estadounidense Jeff Koehler, que registra dos teorías sobre los orígenes de esta antigua costumbre de comer uvas.

La primera teoría nos conduce hasta la década de 1880. «Según diarios de la época, la clase burguesa española, imitando a la francesa, comenzó a celebrar Nochevieja comiendo uvas y tomando vino espumante», explica. National Geographic complementa diciendo que la gente de Madrid habría decidido ironizar la tradición acudiendo la Puerta del Sol para comer uvas acompañados del sonido de las campanadas.

«Poco tiempo después, esta costumbre fue adoptada por ciertos madrileños que iban a la Puerta del Sol para oír las campanas de la medianoche y, muy probablemente con ironía o como burla, comer uvas al igual que la clase alta», escribe Koehler en un artículo para la radio estadounidense NPR.

La segunda teoría dice que los orígenes de esta costumbre se remontan a 1909. Ese año los productores de Alicante, en el sureste de España, tuvieron una muy buena cosecha de uvas y aprovechándose del excedente decidieron venderlas como «uvas de la suerte» en paquetes que contenían doce unidades, simbolizando así los doce meses del año.

¿Cuál de las dos teorías es la más acertada? De acuerdo con National Geographic la primera es probablemente la mejor opción en cuanto a sus orígenes. Los primeros registros aparecen a partir de la década de 1880, por lo que tal vez la buena cosecha de 1909 simplemente impulsó aún más esta tradición.

¿Por qué se escogió comer uvas en esta fecha? No hay mucho de especial, ya que la elección en general se debe a que desde años anteriores se asociaba con la buena suerte o la espiritualidad. Otro impulso pudo ser los excedentes debido a las excelentes cosechas lo cual también posicionaba a esta fruta como barata y fácil de conseguir.

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