El cromosoma Y está desapareciendo ¿Será este el fin de los hombres?

Científicos de la Universidad La Trobe, Melbourne han realizado un descubrimiento espeluznante, el cromosoma Y, que determina el sexo en los bebés y demás mamíferos esta desapareciendo. Lo cual presenta un panorama preocupante para la especie humana.
Ya que, si este fenómeno continúa, los hombres podrían desaparecer y consecuentemente la especie humana, a menos de que encontremos una manera de restablecer el cromosoma sexual.
Nuestra información genética está en nuestros cromosomas
Los seres humanos somos organismos diploides, es decir, tenemos dos pares de cada cromosoma. Tenemos un total de 46 cromosomas, 23 heredados de mamá y 23 heredados de papá.
22 pares de cromosomas se llaman autosómicos y el último par, se le llama par sexual, debido a que este determina el sexo biológico.
Los cromosomas son estructuras largas de ADN muy compactadas por proteínas especializadas. Dentro de los cromosomas se encuentran nuestros genes, estos genes se clasifican de acuerdo a su expresión, es decir a lo que van a hacer, una vez que han sido “leídas”.
Algunos genes se expresan en forma de proteínas estructurales, algunos tienen actividad para regular nuestros procesos comunicación celular, otros más para que nuestro cuerpo pueda realizar actividades de metabolismo, otros para cuestiones inmunológicas.
Toda nuestra información genética esta guardada en los cromosomas. Nuestras características físicas como el color de nuestra piel, el color de nuestros ojos, nuestra complexión, nuestros lunares y otras características que nos hacen seres únicos, es algo que los científicos llaman “fenotipo”, es lo que se puede ver y es lo que nuestros genes expresan.
El cromosoma “Y” está desapareciendo
En los mamíferos, así como en los humanos las hembras tienen un par sexual “XX” y en los machos un solo cromosoma X y uno “Y”. El cromosoma “Y” generalmente es más pequeño y no contiene tantos genes (se estima unos 55 genes) y el ADN restante que lo compone se le conoce como ADN no codificante.
Sin embargo, el cromosoma “Y” contiene un gen muy importante, el gen llamado SRY (región sexual en la Y) el cual activa a otro gen llamado SOX9, que es la clave para la determinación del sexo masculino en todos los vertebrados. Además, el gen SRY regula el desarrollo del testículo, en el cual se producen hormonas como la testosterona y sus derivados, lo que dirige el desarrollo embrionario masculino.
En en los ornitorrincos, se ha observado un fenómeno asombroso, ya que el par sexual “XY” es más parecido a un par autosómico. En esta especie, se estima que el cromosoma «Y» ha perdido entre 55 y 900 genes activos, durante 166 millones de años (los humanos y los ornitorrincos han evolucionado por separado). Esto significa que hay una pérdida de 5 genes por cada millón de años que pasa. Si este ritmo continúa, de los 55 genes que quedan en el cromosoma “Y” desaparecerán en 11 millones de años.
También existe evidencia de que los genes dentro del cromosoma “Y” están desapareciendo, lo que podría conducir paulatinamente a la desaparición total del cromosoma “Y”.
Alternativas en la naturaleza
¿Será este el fin del hombre? Probablemente no sea el fin, nuestro cuerpos se adaptan y evolucionan de acuerdo al entorno en el que vivimos. En algunos roedores como los campañoles topo de Europa del este y las ratas espinosas de Japón, la pérdida del cromosoma “Y” y del gen SRY ya ocurrió, pero la especie sigue existiendo (aunque aún no se conoce a profundidad cómo ocurren los mecanismos de recombinación genética). Esto significa que existe la posibilidad de que nuestra especie también pueda sobrevivir.
Este estudio fue publicado en la revista PNAS , disponible aquí.
