La peste negra modificó nuestro sistema inmune, y sigue afectando nuestra salud 700 años después

Un equipo internacional de científicos logró secuenciar el genoma completo de la bacteria causante de una de las peores epidemias de la humanidad, cobrando la vida de cincuenta millones de europeos en el siglo XIV, durante los años 1347 y 1351.
La peste negra o bubónica es una enfermedad causada por la bacteria zoonótica Yersinia pestis y de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), suele encontrarse en mamíferos pequeños y las pulgas que los parasitan.
El brote de la peste negra fue el responsable de acabar con la mitad de la población de la Europa medieval durante años, cambiando así, el curso de la humanidad.
Los científicos saben que de los eventos catastróficos por los que ha pasado la humanidad, surge la oportunidad perfecta de aprender y comprender los factores que ayudaron al resto de la población a sobrevivir.
Una nueva investigación publicada en la revista Nature, es la primera que logra reconstruir el genoma completo de la bacteria, brindando información relevante sobre la forma como cambia la virulencia de los patógenos a través del tiempo, deduciendo que fue más que suerte lo que hizo que la mitad de la población medieval sobreviviera.
En dicho estudio participaron investigadores de las universidades de McMaster en Canadá, de Tubingen en Alemania, de Carolina del Sur en Estados Unidos y el Instituto Max Planck en Alemania. Una de las finalidades de la investigación es poder comprender mejor las enfermedades infecciosas modernas.
Como parte de la fase experimental, se realizó un análisis de ADN de víctimas y sobrevivientes de la peste negra y se logró identificar diferencias genéticas clave, que fueron las responsables de ejercer una selección natural, determinando las personas que vivieron.
«Los datos genómicos muestran que esta cepa o variante de la bacteria es la antecesora de todas las plagas modernas que tenemos actualmente en el mundo» afirma el investigador y doctor Michael DeGroote, uno de los autores del estudio.
Esto quiere decir que, cada brote infeccioso que ha ocurrido hasta ahora es proveniente de esta plaga y, los sobrevivientes directos a la peste bubónica son los responsables de contagiar a las personas con Y. pestis en la actualidad.
Actualmente, se cree que 2000 personas mueren al año a causa de fiebre bubónica y, a pesar de haber transcurrido más de 600 años, los científicos mencionan que la bacteria no ha presentado cambios significativos.
En el estudio se sugiere que los mismos genes que protegieron a la humanidad contra la peste negra, hoy están asociados a una mayor susceptibilidad a patologías autoinmunes como la enfermedad de Crohn y la artritis reumatoide. Las variantes protectoras se superponen con los alelos que hoy en día están asociados con una mayor susceptibilidad a las enfermedades autoinmunes, proporcionando evidencia empírica del papel que desempeñaron las pandemias pasadas en la configuración de la susceptibilidad actual a la enfermedad.
Los investigadores enfocaron la investigación entorno a ERAP2, un gen que contribuye a que el sistema inmunitario reconozca la presencia de una infección.
«Comprender la dinámica que ha dado forma al sistema inmunitario humano es clave para comprender cómo las pandemias pasadas, como la peste, contribuyen a nuestra susceptibilidad a las enfermedades en los tiempos modernos», dice Poinar.
Para más información consulta Nature.
