¿Es verdad que si te lastimas con un clavo o alambre oxidado te dará tétanos?

Es muy probable que todos hayamos escuchado que si te lastimas con un clavo o alambre oxidado, provocando una herida, te dará tétanos. Esta es una idea bastante difundida desde hace mucho tiempo, y en la actualidad el hecho de que esto suceda causa bastante preocupación.

Pero… ¿Cuánta veracidad hay en esto? De manera resumida, esta idea popular es real, pero no es la verdad completa. Veamos todos los detalles a continuación. ¡Vale la pena leer!

¿Qué es el tétanos?

El tétanos es una enfermedad grave y peligrosa causada por una neurotoxina producida por la bacteria Clostridium tetani.

Nos explican los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) que cuando estas bacterias (Clostridium tetani) ingresan a nuestro cuerpo, es decir, nos infectan, son capaces de producir dicha toxina que tiene un efecto negativo sobre las funciones del sistema nervioso.

Como resultado de esto, se provoca una dolorosa rigidez y contracción de los músculos del cuerpo y, en los peores casos, puede llegar a ser mortal, pues a menudo propicia la contracción de los músculos que nos ayudan a respirar, lo que dificulta esta vital función.

Además, también es posible que los espasmos musculares sean lo suficientemente fuertes como para quebrar la columna vertebral u otros huesos. La gente a menudo llama al tétanos «trismo» porque uno de los signos primarios más comunes de esta infección es el endurecimiento de los músculos de la mandíbula, indican los CDC.

¿Es verdad que si te lastimas con un clavo o alambre oxidado te dará tétanos?

Para responder esta pregunta es indispensable comprender la forman en la cual se transmite esta bacteria; el tétanos se adquiere tras la infección de cortes o heridas por las esporas de la bacteria Clostridium tetani.

Las esporas de esta bacteria, que son una forma inactiva del microorganismo, se encuentra básicamente en todas partes del medio ambiente, según nos indica la OMS, especialmente en el suelo, las cenizas, heces de animales y humanos, y en la superficie de la piel y de herramientas oxidadas como clavos, agujas, alambre de púas, etc.

De este modo, cuando por alguna razón nos provocamos una herida, proporcionamos la vía de entrada óptima para las esporas bacterianas de Clostridium tetani que se encuentran dispersas en el ambiente.

Esto nos indica que, efectivamente, si pisamos o nos lesionamos con un clavo, alambre u otro objeto afilado que se encuentre oxidado, podemos contraer tétanos, pero no es necesario que estas herramientas estén oxidadas, porque aun cuando no lo estén, podemos contraer tétanos.

Además, esta no es la única forma en la cual esta bacteria puede infectar, las vías más comunes de ingreso son:

  • Heridas contaminadas con suciedad, heces o saliva (incluso tierra o polvo).
  • Como ya mencionamos, heridas punzantes (heridas causadas por un objeto, como un clavo o una aguja, que rompe la piel).
  • Lesiones por aplastamiento (lesión en una parte del cuerpo debido a la presión de otro objeto o al ser aplastado entre dos objetos pesados)
  • Lesiones con tejido muerto.

¿Cómo puedo prevenir el tétanos?

Afortunadamente, a pesar de lo peligrosa que resulta esta infección, el tétanos se puede prevenir mediante el esquema de vacunación, cuyas inyecciones de refuerzo deben persistir durante toda la vida, así que pon mucha atención en cómo estás con la vacunación antitetánica.

Además de esto, es indispensable el buen cuidado de las heridas que se produzcan en tu cuerpo, por ello, los CDC nos recomiendan actuar de inmediato incluso en heridas menores, no infectadas, como ampollas, raspaduras o cualquier herida en la piel.

Si quieres saber más sobre esto, te recomendamos consultar: Tétanos, CDC.

 

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