Súpererupciones volcánicas están por venir y no estamos preparados, advierte un estudio

Tanto el ser humano como otras formas de vida con la que compartimos tiempo y espacio, hemos aprendido a sobrellevar los cambios que se han presentado en la Tierra a lo largo de nuestra existencia; unos con más éxito que otros.

Pero es inevitable la crisis que se está viviendo en el mundo, generada por el cambio climático, poniendo en riesgo la supervivencia de miles de diferentes formas de vida, incluyendo la del ser humano.

Lo cierto es que, de acuerdo a las teorías evolutivas que se tiene, estos cambios han ocurrido de forma periódica, pero, el estilo de vida del humano, ha hecho que este proceso ocurra con una mayor rapidez.

Otros factores que comprometen la vida en el planeta son, los asteroides y cometas. Si uno de ellos, de un tamaño considerable impacta sobre la superficie de la Tierra, puede generar una extensión masiva como la que acabo con los dinosaurios; incluso, aunque su tamaño sea relativamente pequeño, el ingreso de esta masa, aunado a la velocidad con la que impactaría, puede modificar y acabar con el lugar de su colisión y tener una extensión significativa.

Aunque estos escenarios resultan ser alarmantes, hay un evento catastrófico que tiene una mayor probabilidad de suceder antes y, generar un verdadero caos, arrasando con todo a su paso.

Los volcanes siempre han acompañado al ser humano y dependiendo de la región, muchas culturas , los relacionaban con dioses o seres vivos y, su actividad, con un castigo proveniente de las deidades. Teniendo una cosmovisión directa con estas formaciones geológicas

De acuerdo con una investigación publicada en la revista Nature , «Durante el próximo siglo, las erupciones volcánicas a gran escala tienen cientos de veces más probabilidades de ocurrir que los impactos de asteroides y cometas juntos», así fue como lo manifestaron mediante un comentario Michael Cassidy, profesor de vulcanología en la Universidad de Birmingham, y Lara Mani, investigadora asociada del Centro para el Estudio del Riesgo Existencial de la Universidad de Cambridge.

La actividad volcánica suele percibirse como un proceso que produce una estructura pintoresca en forma de cono, haciendo erupción de forma violenta, aunque no todas suelen impactar de la misma manera, esto dependen directamente sobre la composición del magma (temperatura y  cantidad de gases compuestos).

En la investigación, los expertos expresaron que la erupción del volcán Hunga Tonga-Honga ocurrida en enero del presente año, en Tonga, se podría  comparar con el fenómeno de asteroide fallido y,  ha sido la explosión más fuerte registrada por instrumentos, desde el estallido del Monte Pinatubo en Filipinas, durante 1991.

Las cenizas, resultado de la erupción, se dispersaron sobre cientos de kilómetros afectando severamente a las poblaciones de peces y la actividad agrícola de la zona, teniendo una perdida del 18.5% del producto interno bruto (PIB) del reino polinesio. Un efecto secundario de la explosión fue la creación de una onda de choque a nivel mundial, así como, la formación de tsunamis, que impactaron tanto las cosas de Japón como las de América del Norte y Sur.

Los investigadores advierten que la erupción de dicho volcán se tiene que tomar como una alerta mundial ante la inexistencia de protocolo para eventos catastróficos de esta índole.

De acuerdo con el estudio, datos recientes apuntan que la probabilidad de una erupción,  con una magnitud de 7 (que podría llegar a ser de 10 a 100 veces más grande y fuerte que la de Tonga), es mayor en este siglo.

En el pasado, erupciones de este tamaño han causado un cambio climático abrupto,  el colapso de civilizaciones y el aumento de pandemias. El mundo comercial como lo conocemos, se vería afectado al igual que las vías de comunicación y transporte que conectan al mundo.

Más información en: Nature.

 

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