Dile adiós al sarro en la tarja: Un truco infalible para deshacerte de él

Con el paso del tiempo se cree que es normal que algunos objetos en nuestra casa no luzcan como cuando se adquirieron.

Si bien es cierto que, existe un desgaste natural en la vida útil de los productos, hay métodos que nos ayudan a darles una mejor apariencia y lucir nuevamente espectaculares.

Los productos que suelen verse más afectados y hacen que nuestra casa carezca de buena estética, son aquellos cuyo contacto con el agua es más frecuente que otros.

Las regaderas, lavamanos, llaves de paso, fregadero o tarja son los objetos más comunes en presentar unas manchas blancuzcas que dan la apariencia de una mala higiene, pero su origen tiene que ver con los componentes del agua que se van acumulando. Sigue leyendo para saber más.

¿Qué es lo que origina estas manchas?

El agua es considerada el disolvente universal al poseer la capacidad de disolver más sustancias que ningún otro líquido que se conozca y, justo esta característica es lo hace que, durante su recorrido cargue consigo residuos de sustancias químicas y minerales.

Dependiendo de la concentración de sustancias en el agua se puede clasificar en agua dura y blanda. Esto también dependerá del lugar de origen del que provenga.

El agua dura es considerada como agua con sarro y puede contener sustancias como sales de magnesio y carbonato de sodio. Dentro de esta clasificación de dureza existe una subdivisión para poder denominar el tipo de dureza de acuerdo a su concentración de sarro; lo cual es posible medir mediante una técnica donde se calcula el índice de concentración de partes por millón (ppm) del total de las sales que se tenga en una muestra.

En nuestro día a día se desconoce la dureza que tiene el agua que llega a nuestros hogares, al igual que el recorrido completo en el sistema hidráulico; lo que sí sabemos es que, la aparición de sarro aqueja más en algunos sitios.

Cuando el agua se estanca y con el paso de las horas se condensa, desaparece el rastro de humedad, pero quedan los solutos que acompañaban el agua, formando una pequeña capa. Este proceso suele ser un ciclo repetitivo y el cúmulo de esta capa es sarro.

Dentro de los sitios mencionados, las tarjas son uno de los objetos más afectados, a parte de estar en contacto con agentes agresivos como el cloro, detergente, acumulación de restos de comida y humedad.

Pero no te alarmes, es fácil terminar con e este problema y al mismo tiempo desinfectar los muebles, te decimos cómo puedes lograrlo, a continuación:

Una de las maneras más fáciles y efectivas es llevar a cabo un proceso químico para ablandar el agua; aunque suena complicado, es más fácil de lo que piensas. Para eso utilizaremos al ingrediente que se ha coronado como multiusos estrella en el hogar; el vinagre. El compuesto principal del vinagre es ácido (débil) acético y será el encargado de acabar con el sarro.

Para poder hacer uso de este potente eliminador de sarro se necesitará realizar una mezcla homogénea con 4 cucharadas de bicarbonato, 1 taza de vinagre.  Una vez que tengas lista la mezcla lo único que tienes que hacer es esparcir perfectamente bien por toda la superficie de tu tarja y dejar actuar durante 30 min.

Una vez transcurrido el tiempo, con ayuda de una esponja talla bien toda la superficie, haciendo énfasis en la acumulación de sarro y verás como las manchas se van desvaneciendo.

Enjuaga con abundante agua y repite las veces que sea necesario. Si el sarro es abundante, puedes agregar a la mezcla el zumo de 2 limones, el ácido cítrico que contiene ayudará como un doble agente para eliminar el sarro.

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