Alarga la vida de las esponjas y fibras de trastes desinfectando de una manera correcta

La mayoría de las personas suelen ligar la salud con una buena higiene y, es que, en muchos casos se ha visto que van de la mano, por eso es importan procurar desinfectar de forma adecuada los alimentos, al igual que las herramientas que nos ayudan en la cocina en esta ardua tarea de mantener los trastes limpios.

En busca de una buena limpieza, las esponjas y fibras son nuestros aliados y elementos que no puede faltar en esta área de la casa para ayudarnos a eliminar la sociedad en barras, estufa, nevera y el uso más común, para lavar los platos sucios.

Es justo en esta última actividad en dónde las fibras o esponjas, conforme a su uso continúo se van desgastando y pueden llenarse de gran cantidad de suciedad proveniente de los residuos de comida.

Con esta acumulación de residuos vienen otras implicaciones a las que no se les suele tomar la atención debida. Pues bien, lo que se retira de los platos es materia orgánica y en conjunto con las condiciones del ambiente y la humedad que se resguarda en las esponjas, son el medio de cultivo perfecto para la proliferación de patógenos como hongos y bacterias.

Recordemos que estos productos tienen una alta durabilidad y no se recomienda desechar cada de que se ocupe, por lo que sí queremos seguir utilizando de una manera optima y que no ponga en riesgo la salud de los integrantes del hogar, es importante enjuagar y desinfectar de manera correcta; aquí te decimos cómo.

Un aliado en el hogar que ha ganado rápidamente popularidad en redes sociales en los últimos años, es el vinagre. A parte de su uso para elaboración de platillos, el vinagre funge como un agente limpiador que contiene una alta cantidad de ácido acético, un pH bajo y es biodegradable.

De acuerdo a un estudio el vinagre es una excelente opción para acabar con bacterias transmitidas por el agua, como es el caso de pseudomonas aeruginosa y por las características de su composición resulta una excelente opción como desinfectante al mismo tiempo que no es agresivo.

La manera en que actúa es, modificando (por su concentración de ácido) el ambiente en el que se desarrollan los hongos y bacterias impidiendo su crecimiento. Lo único que tienes que hacer es mezclar partes iguales de agua hirviendo (potable) y vinagre (puede ser de caña o manzana), una vez que se retiró del fuego es importante que no dejes enfriar la mezcla y viertas en un recipiente junto con la esponja y/o fibra. Procura que queden totalmente cubiertas por la mezcla y deja actuar durante 20 a 30 minutos; una vez pasado el tiempo, enjuaga con abundante agua hasta eliminar el olor a vinagre y listo, tus productos se encontrarán libres de patógenos.

Otra opción es enjuagar a chorro de agua tu esponja intentando retirar la mayoría de restos de comida, una vez limpia exprimir manualmente y poner en un recipiente limpio y llevarlo al microondas durante 1 minuto, verifica que quede totalmente, las ondas del microondas ayudarán a eliminar parte de los posibles patógenos y la ausencia de humedad prevendrá proliferaciones. Este paso es único y exclusivo para esponjas.

También te recomendamos realizar una mezcla con una cucharada cafetera de sal de grano disuelta en ½ litro de agua hirviendo. Una vez que se retire del fuego agregar el jugo de 2 limones y verter en un recipiente junto con la fibra y esponja. El ácido cítrico del limón modificará las condiciones para frenar la proliferación de hongos y bacterias y la sal, ayudará a la deshidratación de los patógenos, a demás de ser un agente bacteriano.

Así que ya lo sabes, es importante enjuagar perfectamente bien cada vez que utilices estos productos y desinfectarlos periódicamente.

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