Así puedes utilizar la cebolla para eliminar los hongos de tus plantas

Este aclamado y principal ingrediente de la cocina podría servir también para tus plantas y llenar de beneficios a tu jardín.
La cebolla (Allium cepa) es un bulbo comestible, con usos medicinales, pero definitivamente su mayor uso ha sido como parte de la dieta de los humanos y es utilizada tanto cruda como en la cocción de un sinfín de alimentos. La cebolla pertenece a una triada perfecta; el ajo, cebolla y sal.
Cuando es utilizada en la cocina se le retiran las capas externas, utilizando solo las capas internas, él residuo de las capas es desechado como basura orgánica. Pero aquí te van 2 excelentes trucos para que no sea desperdicio y optimices el uso de la cáscara.
Uno y el más básico que no solo aplica para la cebolla, también para todos tus desechos orgánicos es mezclarlos con tierra para macetas y genera tu propia composta.
Lo único que se tiene que hacer es llenar ¼ de un costal con tierra y agregar tus desechos orgánicos. Es importante mezclar para que se integre y dejar ahí hasta que estos restos orgánicos ya sean parte del sustrato y listo, tienes una tierra rica en nutrientes.
Pero sin duda uno de los mejores usos que se le puede dar a la cebolla tiene que ver con las propiedades que se le asocian a este delicioso bulbo.
De acuerdo a un estudio realizado se determinó que la cebolla tiene un efecto antimicótico. Esta hortaliza es rica en minerales como sodio, potasio, hierro, ácido fólico y justo esta composición es lo que la hace ideal para tus plantas.
De acuerdo a sus propiedades antimicóticas y antibacterianas puedes utilizar la cáscara de cebolla como fertilizante; así que la próxima vez que prepares tus alimentos con cebolla no tires sus cáscaras y utilízalas de la siguiente manera:
Ingredientes
- Cáscaras de cebolla: El tipo de cebolla es a tu elección y la cantidad de cáscara variará dependiendo el tamaño que tengan los bulbos, se recomienda que sea de 10 a 15 cáscaras.
- 1 litro de agua: Puede ser agua de lluvia que se haya dejado reposar o bien con la que sueles regar tus plantas.
Su preparación resulta realmente fácil
- Paso 1: Poner a secar las cáscaras de cebolla directas al sol durante 1 o 2 horas.
- Paso 2: Con tus manos romper las cáscaras en un recipiente, entre más pequeñas queden, mejor.
- Paso 3: Verter medio litro de agua y dejar reposar mínimo 24 horas.
- Paso 4: Pasado el tiempo el agua habrá cambiado de color y si deseas puedes dejar aquí el proceso, colar y diluir en el otro medio litro de agua, quedando lista para utilizar.
Como alternativa para optimizar su efecto se recomienda que antes de tamizar o colar las cascaras se muelan con una cucharada de jabón alto en potasio y seguir los pasos anteriores de diluir con el resto del agua, colar, vaciar en un rociador y poder utilizar.
Este paso extra te ayudará a tener un producto 2 en 1; por una parte, el fertilizante a base de la cáscara y por otra, un agente plaguicida (jabón) que te ayudará a eliminar pulgones o prevenirlos.
