Bailar tiene beneficios sorprendentes, y es mejor que los conozcas

El baile es casi una necesidad humana desde la prehistoria, una manera de comunicar sentimientos con el movimiento de nuestros cuerpos. Esta práctica ha venido evolucionando hasta nuestros días, combinando géneros y ritmos que nos permiten disfrutar de este arte escénico. Si eres amante del baile, son buenas noticias porque esta práctica tiene muchos beneficios para nuestra salud y funciones del cerebro.
Beneficios cognitivos. Al efectuar movimientos coordinados y rítmicos creamos una conexión más estable entre el dos hemisferios de nuestro cerebro, produciendo y mejorando nuevas conexiones cerebrales favoreciendo a la neuroplasticidad, y ayudando a desarrollar las conexiones neuronales ya existentes
Mejora la memoria. Sabemos que el bailar también está relacionado con la interacción social, aprendizaje y coordinación, estos tres factores son de suma estimulación a la capacidad muscular de nuestro cerebro; además de ayudar a retener y recordar información, optimizando la realización de una tarea. También estimula el crecimiento nervioso.
El baile y la salud mental. Bailar ayuda a reducir los síntomas de la depresión, mejorando tu salud mental. La depresión es un problema real, alrededor de 350 millones de personas se ven afectadas a esta condición, para ello investigadores han descubierto que el baile es un excelente estimulante ante este problema, El baile se centra en el movimiento corporal y la expresión emocional, lo que ayuda a aliviar los síntomas de la depresión. Al mismo tiempo, ayuda a reducir los niveles de depresión, como demuestran las medidas psicométricas.
Beneficios motrices. Otra cuestión importante es que el baile tiene la capacidad de disminuir el riesgo de enfermedades motrices. Un estudio de 2008 publicado en la revista Scientific American encontró que bailar puede inclusive ayudar a tratar las enfermedades motrices.
Un neurocientífico de la Universidad de Columbia explica que «La música estimula los centros de recompensa del cerebro, mientras que el baile activa sus circuitos sensoriales y motores». Refiriéndonos a que el baile es un tratamiento ideal para enfermedades y trastornos del movimiento progresivo como lo es el Parkinson.
«No hay duda, al menos anecdóticamente, de que la música tiene un efecto muy estimulante sobre la actividad física», dijo para un artículo de Harvard Medical School el Dr. Daniel Tarsy, profesor de neurología del HMS y director del Centro de Enfermedad de Parkinson y Trastornos del Movimiento del Centro Médico Beth Israel Deaconess.
Al bailar y realizar un esfuerzo mental nuestro cerebro genera dopamina, sustancia esencial para el correcto funcionamiento de movimiento y coordinación, esto ayuda a las personas que padecen esta enfermedad a coordinar y controlar más sus movimientos.
Fomenta la inteligencia. Las capacidades de procesamiento aumentan a medida de la práctica de este arte, tenemos que considerar el funcionamiento ejecutivo que nos brinda, como una perfecta práctica mental, de concentración y productividad lo que propicia un buen entorno al funcionamiento cognitivo.
La literatura científica describe muchos beneficios del baile, y pueden ser aún más. Considerando el ejercicio físico que este conlleva, bailar puede tener otros beneficios como mejora la salud del corazón, fortalece los huesos y las articulaciones, ayudar a quemar calorías, aumenta la sensación de bienestar, entre otros. Así que no hay discusión, ¡a bailar!
