Astrónomos descubren un agujero negro diferente a cualquier otro encontrado antes

Como una «aguja en un pajar», así lo resumió el astrónomo Tomer Shenar, quien con su equipo de investigación lograron descubrir, sin ninguna ambigüedad, el primer agujero negro de masa estelar “inactivo” que se detecta fuera de la Vía Láctea.
El hallazgo fue publicado recientemente en la revista Nature Astronomy y se describe que la interpretación de este hecho es realmente contundente, dando paso a bautizarlo como la primera vez que se comprueba la veracidad del descubrimiento de un objeto astronómico de este estilo.
En numerosos comunicados se ha destacado que este equipo de investigación se reconoce por descartar reportes anteriores sobre descubrimientos de agujeros negros, por falta de pruebas sólidas que confirmen el hallazgo, sin embargo, presumen que este no es el caso y te explicamos por qué a continuación.
Se detalla en ScienceAlert que «si bien el año pasado se anunció un descubrimiento similar, la evidencia de su verdadera identidad dejó cierto margen de duda. Este hallazgo más reciente, según los autores, es una apuesta sólida».
Este tipo de objetos son particularmente difíciles de detectar debido a que, al ser considerados “inactivos”, prácticamente permanecen invisibles incluso ante la tecnología utilizada para mapear los cuerpos astronómicos, sin embargo, los investigadores lograron detectarlo gracias a su gravedad y a que pertenece a un sistema binario.
Los autores describen que llevan un buen tiempo buscando un sistema binario de agujeros negros sin tener suerte hasta ahora. Como sabemos, en este tipo de sistemas, dos objetos astronómicos que se encuentran tan próximos entre sí están ligados por su fuerza gravitatoria, orbitando alrededor de un centro de masa común.
De esta manera, se explica que, si uno de estos objetos es un agujero negro de masa estelar junto con una estrella, entonces se podría observar el movimiento orbital de esta última rodeando un espacio vacío, lo que nos podría indicar la posible presencia de un cuerpo astronómico como estos.
Basados en esto, y apoyándose de los cambios espectrales de diferentes longitudes de ondas del objeto estelar, que les ayuda a definir su movimiento, los investigadores lograron, por primera vez, determinar la presencia de un agujero negro de masa estelar “inactivo”.
El agujero negro descubierto está ubicado fuera de la Vía Láctea, específicamente en la Gran Nube de Magallanes, una galaxia enana satélite. Las evaluaciones se realizaron específicamente Nebulosa de la Tarántula, en donde se detectó a la estrella masiva de tipo O azul-blanco, que es 25 veces la masa del Sol, siendo compañera de este cuerpo astronómico.
El sistema binario al que pertenece se denomina “VFTS 243”. Se describe en un comunicado que en la Nebulosa de la Tarántula en la Gran Nube de Magallanes los investigadores estudiaron, en detalle, alrededor de 1.000 de estas jóvenes estrellas masivas, en busca de la oscilación reveladora de una órbita binaria, hasta que hallaron este objetivo (estrella masiva de tipo O azul-blanco) como una evidencia irrefutable
Finalmente, describen los autores del estudio que este descubrimiento podría ayudar a encontrar más agujeros negros en el universo fuera de la Vía Láctea, a su vez, eso podría contribuir a aportar conocimiento sobre la compresión del origen de los agujeros negros. En este caso, se descubrió que la estrella que dio origen se desvaneció sin ninguna señal de explosión, constituyendo un escenario de colapso directo para su formación.
