Investigadores han encontrado el primer mamífero no humano cultivando su comida

¿Un roedor agricultor? Así como lo leíste, un grupo de investigadores pertenecientes a la Universidad de Florida, Estados Unidos han estudiado el comportamiento de un simpático mamífero que a penas alcanza los 35 centímetros de longitud y han determinado que, con el objetivo de conseguir alimento, practican una forma agricultura, lo que podría facilitarles la búsqueda de comida.
Estamos hablando de las tuzas de bolsillo, específicamente de Geomys pinetis. Estos son roedores fosoriales, lo que hace referencia a que están adaptados a la excavación y vida subterránea en cuevas que ellos mismos hacen. La descripción de “bolsillo”, se refiere a los abazones (cachetes con interiores cubiertos de pelo), presentes en esta familia de roedores.
El género de Geomys se distribuye desde América del Norte, hasta América central y Colombia. En el caso de Geomys pinetis, especie central del estudio, es endémica de Estados Unidos, encontrándose en Alabama, Florida y Georgia.
Nos indican los autores del estudio que estas tuzas de bolsillo del sureste pasan la mayor parte de sus vidas bajo tierra en sus elaborados sistemas de madrigueras y, por tanto, sus hábitos alimenticios se basan en el consumo de raíces. Hasta donde se sabía, estos roedores adquieren la mayor parte de su alimento mediante la excavación de túneles que pueden alcanzar hasta 160 metros de largo.
De esta manera, se reconocía que mientras profundizan en la tierra, recolectan raíces, tubérculos, bulbos y tallos de plantas, que transportan en sus bolsas de las mejillas a cámaras de almacenamiento subterráneas para su consumo posterior. Sin embargo, la nueva investigación publicada en Current Biology (puedes consultarlo aquí: Root cropping by pocket gophers) ha demostrado que las tuzas de bolsillo tienen una innovadora fuente de alimentación: cultivar su propio alimento.
¿De qué manera este mamífero práctica la agricultura?
Los investigadores indican que cavar túneles resulta energéticamente costoso, estimando que es de 360 a 3400 veces más agotador que caminar por la superficie, por lo que, consumir únicamente las raíces que encuentran mientras excavan no es suficiente para la demanda energética.
Mencionó Veronica Selden, autora del estudio, para National Geographic que: «Si excavaran un metro y encontraran tantas raíces en ese metro, ¿obtendrían suficiente energía de esas raíces para compensar el coste de excavar ese metro?».
Basados en este cuestionamiento, los investigadores decidieron estudiar el comportamiento de estos roedores en sus madrigueras y determinar si había otra forma de conseguir su alimento. Lo que hicieron fue obstruir el paso a ciertos puntos de los elaborados túneles y observaron cuestiones fascinantes sobre estos animales.
En primera instancia, determinaron que en los túneles oscuros y húmedos crecían nuevas raíces blandas sobre la superficie, pero esto no es todo, se describe en National Geographic que las tuzas «parecen cuidar activamente las raíces para asegurar su crecimiento. Al mantener y defender estas largas redes de túneles, crean el entorno húmedo perfecto para que las raíces prosperen, y provocando la aireación del suelo al aflojar la tierra en la que crecen las plantas».
Por si esto fuera poco, también determinaron que los roedores les proporcionan fertilizante a sus raíces mediante el esparcimiento y distribución de sus heces y orina por los túneles, y esto no parecen hacerlo de forma incidental, sino con toda la intención de proveer abono.
Por último, describen los autores del estudios que las tuzas suelen mordisquear las raíces con el objetivo de fomentar su crecimiento, ya que una raíz con un corte propiciará el crecimiento de muchas raíces pequeñas.
Finalmente, concluye Selden que «Las tuzas parecen emplear una versión de un sistema de producción de alimentos al proporcionar este espacio óptimo para que crezcan las raíces», lo que es una forma de agricultura.
