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Este es el animal más aterradoramente inofensivo que protagonizó una famosa escena de Harry Potter

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¡Crucio! De maleficios imperdonables a naturaleza intimidante e inofensiva.

Algunos de nosotros con más nostalgia que otros recordaremos al personaje de Ojoloco gritando en un aula repleta de jóvenes magos los maleficios imperdonables mientras intentaba dar una lección de artes oscuras, claro, estamos hablando del mago más famoso de los últimos tiempos y rival del que no debe ser mencionado.

Pero dejando de lado la literatura, esta escena nos deja una gran lección, y no estamos hablando de los enunciados en latín que hacen que te ganes un boleto directo a Azkaban. Aunque, si lleváramos el mundo de los magos a la realidad, digamos que varios muggles (gente no mágica) ya estarían en la cárcel más custodiada del mundo mágico, pues ya han cometido el peor de los maleficios imperdonables.

Específicamente hacemos referencia al último maleficio enseñado por Ojoloco en la clase de defensa contra las artes oscuras, destacando al animal que es utilizado para dicha lección, que muchos han interpretado de manera errónea como una especie de araña del mundo mágico.

Si bien muchos de los animales fantásticos que están en la saga parecen salidos de otro mundo, la realidad es que este no es el caso, la naturaleza es tan maravillosa que incluso estos mundos de fantasía se inspiran en ella para darles vida a los animales que ahí salen.

Es momento de presentarles a un artrópodo con mala fama, que, al igual que Severus Snape, resulta ser inofensivo bajo esa apariencia intimidante, y que nos ayudó a darle vida a una de las escenas más amenazadoras y nostálgicas de dicha película, estamos hablando del Amblipigio.

Los Amblipigios, también conocidos como araña corazón o escorpiones sin cola (dependiendo de la región), pertenecen a una orden de arácnidos que cuenta con 136 especies descritas. Tiene una alta distribución en zonas tropicales en los continentes de África, Asía y América, exceptuando dos de sus especies que se encuentran en Grecia y su presencia en el planeta data de hace 300 millones de años.

Su tamaño varía entre los 0.5 y 5 cm, su cuerpo se encuentra dividido en 2 partes denominadas prosoma y opistosoma. El opistosoma se encuentra segmentado y cuenta con sistema respiratorio (filotráqueas). El prosoma es pronunciado y en forma de escudo.

Cuenta con dos ojos centrales y tres en ambos lados (algunas especies carecen de ojos), unas estructuras llamadas pedipalpos que, al observar de cerca, tiene protuberantes espinas que dan a este su aspecto temible. Por otra parte, cuentan con quelíceros (algo así como colmillos) sin presencia de glándula venenosa, lo cual lo hace totalmente inofensivo, sin importancia médica para el humano.

Son animales de hábitos nocturnos, evitan la luz a todo costa, por lo que buscan como escondite lugares húmedos y oscuros como cuevas, debajo de rocas y corteza de árboles. Y, cuando uno de estos amigos se encuentra en un hogar, es probable que busque sitios como el baño, debajo de fregaderos o lavamanos.

Su dieta se basa en ortópteros, como las termitas, que son una de las plagas más temidas para nuestros hogares, así como en ¡cucarachas!, destacando así su importancia ecológica como un controlador biológico y aliado de los humanos contra insectos que aquejan a nuestro hogar.

De esta manera, la próxima vez que te encuentres con un Amblipigio, ten por seguro que solo está de paso en busca de reproducción o comida, suelen ser tímidos y no representan peligro para ningún miembro de tu familia. Así que no los mates, solo espántalo, seguramente cuando él se tope contigo solo intentará huir, déjalo libre.

Recuerda, en un mundo paralelo, si llegas a matarlo, esto te podría costar una molesta visita en el departamento de misterios en el ministerio de magia y el castigo por realizar el maleficio Avada Kedavra es una larga estancia en Azkaban.

 


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