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5 razones para no volver a tirar el aceite de cocina usado por la tarja

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Tirar el aceite de cocina usado por la tarja o fregadero es uno de los hábitos más comunes que en más de una ocasión cada uno de nosotros hemos hecho, bueno, en realidad que la mayoría suele hacer cada que tiene un residuo de este ingrediente por desechar.

Realizar esto incluso puede ser una costumbre inconsciente o parte del “sentido común” para muchas personas, porque si no se desecha de esa manera, entonces la cuestión que nos podríamos hacer sería —¿Dónde o cómo tiro el aceite de cocina usado? —. De esta manera, aunque parece que esta es la única forma de deshacernos de estos residuos, la realidad es que, aunque llevemos toda una vida haciéndolo, esta es la peor opción por la cual optar.

Te explicamos por qué a continuación, así como cuál es la única opción apropiada para desechar estos residuos.

¿Por qué no debo tirar el aceite de cocina usado por la tarja?

  • Un gran contaminante del agua.

La contaminación por el aceite de cocina que es vertido en las tarjas es realmente preocupante. Se estima que un solo litro de aceite usado puede llegar a contaminar hasta 40,000 litros de agua potable, mientras que cada consumidor genera al año unos cuatro litros de aceite doméstico usado. Impactante, ¿no?

  • Un gran contaminante de distintos ecosistemas

Este residuo que se tira por la tarja finalmente termina en ríos y océanos, una vez ahí, propicia la generación de una especie de “barrera” que afecta el intercambio de oxígeno, reduciendo la oxigenación del agua y su calidad, lo que perjudica de manera muy importante los ecosistemas de estos sitios, así como la fotosíntesis, ya que también absorbe la radiación solar necesaria para este proceso.

Además, estos residuos pueden llegar a cubrir la piel y las branquias de los animales marinos y generarles asfixia y muerte.

  • Atasca/obstruye tuberías y alcantarillados.

Debido a las propiedades del aceite, en combinación con los detergentes y jabones, que igualmente se desechan por las tuberías, se generan las denominadas “bolas de grasa”, que propician importantes obstrucciones en el alcantarillado de las aguas residuales urbanas.

  • Rotura de tuberías

Las bolas de grasa, además de generar los atascos, propician averías importantes en los desagües que pueden terminar en la rotura de tuberías.

  • Propagación de microorganismos nocivos

Esto no solo queda aquí, estas “bolas de grasa” pueden generar las condiciones adecuadas para la multiplicación de microorganismos potencialmente peligrosos para la salud pública.

¿Entonces qué se debe de hacer?

Es importante comprender que la única forma correcta de desechar el aceite usado es mediante los puntos de acopio autorizados, también denominados “puntos limpios” o contenedores especiales, ya que este residuo es apto completamente para reciclarse.

En la Ciudad de México, por ejemplo, a través de la Norma Ambiental para la Ciudad de México NADF-012-AMBT-2015, se han destinado centros de acopio para el aceite comestible usado. En el siguiente archivo podrás encontrar los lugares a donde puedes llevarlo: DIRECTORIO DE CENTROS DE ACOPIO DE RESIDUOS URBANOS EN LA CDMX.

Es posible que es tu ciudad, o cerca de ella, también existan estos “puntos limpios” en donde puedas llevar tus residuos de aceite comestible usado. Para ello se recomienda:

  1. Deja enfriar el aceite
  2. Recolectarlo en botellas de plástico (la CDMX específica que deben ser de 1 litro), resguardalo en lugar seguro y alejado de la luz. Ojo, es importante que NO se mezcle con ningún otro tipo de aceite, como el de los carros.
  3. Espera hasta que la botella esté llena y llévalos al centro de acopio autorizado para su reciclaje.

 

 


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