Finalmente sabemos por qué los pandas tienen un particular dedo extra

¿Sabias que los pandas tienen 6 dedos? Pues así es, dentro de las muchas peculiaridades que caracterizan a los pandas (Ailuropoda melanoleuca), una de las más asombrosas es que están dotados con un dedo extra, que normalmente se designa como “primer pulgar falso”.
Así como lo leíste, estos increíbles animales, además de los cinco dedos normales que poseen la mayoría de los mamíferos, tienen tiene un hueso de la muñeca muy agrandado, específicamente el sesamoideo radial, que actúa como un sexto dedo, algo así como un «pulgar» oponible, como el de los humanos.
Desde que los primeros naturalista observaron esto, les pareció una característica morfológica demasiado peculiar y enigmática para esta clase de animales. Afortunadamente, hoy en día se distingue perfectamente por qué los pandas cuentan con un dedo extra, aunque hay una característica que aún quedaba sin resolver.
Tras la investigación de fósiles y el análisis del comportamiento de estos animales, se ha sugerido que el sexto dedo de los pandas en una adaptación evolutiva con la cual obtienen una ventaja para su alimentación, cuya dieta se basa únicamente en bambú. Es decir, les permitió y les permite tener un agarre más firme de las duras varas de bambú para consumirlo con mucho mayor facilidad.
Ahora, un grupo de investigadores estudió y analizó los restos más antiguos de un panda ancestral perteneciente al mioceno tardío de Shuitangba, una mina de lignito en la provincia de Yunnan, China. El estudio se publicó recientemente en la revista Scientific Reports.
Incluso en estos fósiles del ejemplar más antiguo de panda reconocido hasta la fecha, se encontró el pulgar adicional característico de estos animales, esto permitió determinar que dicha adaptación empezó desde el mioceno tardío, es decir, hace aproximadamente 6 millones de años.
En cuanto a la característica que no estaba resulta es el por qué después de tanto años esta estructura no se ha agrandado lo suficiente como para alcanzar el tamaño de un verdadero dedo, ya que el pulgar del panda en realidad es una estructura pequeña y plana que apenas sobresale de la superficie palmar.
Mediante el estudio del fósil aquí descrito, los investigadores comprobaron que, desde el mioceno tardío, este pulgar no se ha agrandado.
Entonces, si la adaptación se basa en la manipulación del bambú, ¿por qué no se favoreció a los pandas con un sesamoideo radial marcadamente más alargado, uno que se asemeje más a un verdadero pulgar oponible para agarrar eficientemente el bambú?
Al parecer esta incógnita quedó resulta por los investigadores al determinar que esto se debe a una función dual del sexto dedo tanto para la manipulación del bambú como para la distribución del peso, es decir, este último se presentó como una limitante para el agrandamiento del pulgar.
Dado que estos animales son considerablemente pesados y tienen una postura plantígrada, es decir, apoyan completamente toda la pata (dedos y palma) para caminar, un dedo extra más alargado podría dificultar el soporte del peso del animal.
De esta manera, indican los autores del estudio que «un sesamoideo radial muy alargado diseñado para la manipulación del bambú inevitablemente generaría un conflicto con la caminata de largas distancias, comprometiendo así las funciones duales del sesamoideo radial: su superficie interna para agarrar y su superficie externa para soportar peso».
El estudio completo y detallado lo puedes consultar aquí: Earliest giant panda false thumb suggests conflicting demands for locomotion and feeding
