Esta es la mejor estrategia para terminar sus tareas o proyectos mediante el efecto Zeigarnik

El efecto Zeigarnik, una fuente de motivación intrínseca. A todos nos ha sucedido más de una vez que nos sea realmente difícil mantenernos productivos ante alguna tarea y, el mayor de los problemas que nos aqueja es la procrastinación y nos sumergimos en el “río de las excusas” que propiamente creamos para no lograr nuestro cometido.
Esto representa un verdadero problema que nos puede desviar más de una vez de nuestras metas, sin embargo, existen ciertos enfoques que podemos aplicar para esquivar estas situaciones, en este caso, el efecto Zeigarnik, del que quizás aún no has escuchado hablar, pero puede ser muy útil para aumentar nuestra productividad y lograr con éxito nuestras tareas.
¿Qué es el efecto Zeigarnik?
Para comenzar, el efecto Zeignarnik se puede describir como un fenómeno psicológico que explica una tendencia de nuestro cerebro de recordar de mejor manera tareas que están inconclusas o que fueron interrumpidas que las tareas que se han completado. Todos hemos sido acechados por este efecto, que se hace evidente mediante constantes pensamientos intrusivos sobre la actividad, proyecto o tarea que no están completadas.
Este efecto fue descrito por primera vez por Bluma Zeigarnik, una psicóloga rusa, en 1927 y, tal como se describe en un estudio «estableció el hecho de que sujetos de edades muy diversas tendían a recordar mejor las tareas interrumpidas (y con mayor frecuencia) que las tareas que habían completado. Primero notó que los camareros parecían recordar los pedidos solo mientras el pedido estaba en proceso de ser servido, no una vez que estaba terminado y, por lo tanto, una tarea completa. Lo que equivalía a observaciones de sentido común se convirtió en el ímpetu de una serie de experimentos germinales de Zeigarnik».
¿Por qué sucede esto?
Pues bien, se describe en SciTechDaily que psicoterapeuta de la Gestalt Kurt Lewin explica que esto sucede por un efecto de estrés o tensión psíquica que se produce, en este caso, cuando no se alcanza la satisfacción derivado de proyectos rezagados o inconclusos. Es decir, las tareas incompletas estimulan una tensión psíquica que hace que los pensamientos intrusivos surjan y es más probable que las personas recuerden este hecho mientras exista esa necesidad de finalización mental e insatisfacción, pero, en cuanto la tarea se completa sobreviene un estado de relajación y bienestar y la tarea se borra de nuestra memoria.
¿Cómo podemos beneficiarnos de este hecho?
Aunque en un principio parezca difícil aplicar este efecto para mejorar nuestra productividad, en realidad, al comprender como funciona las innumerables tareas inconclusas en nuestro cerebro se puede aprovechar este conocimiento al máximo.
La aplicación del efecto Zeigarnik nos indica que la mejor manera de completar una tarea o proyecto es realizarlo en sesiones interrumpidas lo cual mejorará la capacidad de recordar la información y generará una especie de motivación para concluir su actividad y sentirse satisfecho, por lo cual se recomienda:
- Dedique un pequeño momento para comenzar la tarea, puede iniciar por la parte más sencilla y estimulo se propiciará.
- Programe sesiones de actividad y descanso para generar la interrupción de su tarea o proyecto y así mejorar del recuerdo y desatar la motivación.
«La investigación muestra que las personas que toman descansos de su trabajo, entre cinco minutos y una hora, para hacer algo completamente diferente tienden a concentrarse mejor que aquellos que intentan concentrar todo su aprendizaje en una sola sesión. Entonces, si está tratando de estudiar, distribuya el aprendizaje en varias sesiones», nos describe SciTechDaily.
