Incluso en las profundidades del sueño, nuestro cerebro presta atención a las voces desconocidas

Pueda que hayas llegado a pensar que cuando duermes desconectas casi por completo del mundo exterior o condiciones ambientales, pero parece que incluso si estás profundamente dormido, eres más consciente de lo que sucede a tu alrededor de lo que crees. Una reciente investigación publicada en The Journal of Neuroscience, sugiere que el cerebro humano está monitoreando constantemente su entorno, en otras palabras, siguen trabajando para mantenernos vivos.

Nuestros cerebros se aseguran de que los latidos del corazón y la respiración sigan su curso, eliminan los residuos que han acumulado a lo largo del día y clasifican y archivan nuestros recuerdos. Por si fuera poco, los científicos han encontrado que realizan otras tareas como, vigilar nuestro entorno en busca de peligros extraños, procesamiento de sonidos para decidir si necesita despertarse; y asombrosamente también podría permitirle aprender mientras duerme.

Para este estudio, los investigadores la Universidad de Salzburgo en Austria reunieron a 17 voluntarios durmientes con una edad promedio de 23 años, quienes fueron monitoreados en un laboratorio del sueño durante dos noches. La actividad cerebral fue monitoreada utilizando una máquina de electroencefalografía (EEG). Los voluntarios se sometieron a polisomnografías para registrar sus ondas cerebrales, niveles de oxígeno, frecuencias cardíaca y respiratoria, y movimientos.

Se reprodujo una grabación mientras sus participantes adultos dormían durante una noche. La grabación incluía voces conocidas y desconocidas que decían diferentes nombres, incluido el propio nombre del sujeto. Para el caso de cuando el nombre fuera el propio del sujeto o algo diferente, no se encontró ningún efecto en la actividad cerebral. Sin embargo, la familiaridad de la voz marcaba una gran diferencia: el cerebro dormido se mostró más activo al escuchar voces desconocidas en lugar de familiares.

Aunque tanto las voces familiares como las desconocidas desencadenaron patrones de ondas cerebrales denominados complejos K, solo los que escucharon voces desconocidas experimentaron mayores cambios en la actividad cerebral relacionada con el procesamiento sensorial. Para mayor sorpresa, los investigadores notaron que las respuestas del complejo K fueron menos pronunciadas en la segunda mitad de la noche, lo que quiere decir que las voces desconocidas se volvieron más familiares a través de la repetición.

Esto sugiere que los cerebros no solo procesaron, sino que aprendieron de la nueva información durante el sueño, posiblemente decidiendo que el ruido desconocido pero repetido no representaba una amenaza.

Las voces desconocidas también desencadenaron menos complejos K en la segunda mitad de la noche en comparación con la primera. «Esto significa que podemos aprender algo nuevo en el estado casi inconsciente», dijo a New Scientist el neurocientífico cognitivo de la Universidad de Salzburgo, Manuel Schabus.

Pero señala que esto no significa que podamos aprender nuevas palabras durante el sueño. «Se necesita la noche para dormir y descansar, y si no se duerme bien, se perjudica más que se favorece el aprendizaje».

En el artículo explican que esta reactividad dinámica y específica del contenido a la información sensorial externa permite al cerebro entrar en un «modo de procesamiento centinela» en el que se involucra en los importantes procesos internos que están en curso durante el sueño, al tiempo que mantiene la capacidad de procesar la información sensorial externa vital.

Investigaciones anteriores han demostrado que el procesamiento sensorial continúa durante el sueño. Este estudio se centró la capacidad del cerebro dormido para extraer y procesar información sensorial relevante. Los hallazgos podrían ayudar desde dormir bien, hasta comprender por qué es difícil dormir en entornos desconocidos.

Los resultados fueron publicados recientemente en The Journal of Neuroscience.

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Alan Steve tiene una licenciatura en Bioquímica Clínica por la Universidad Nacional Autónoma de México y hace trabajo de investigación en la Unidad de Genética y Diagnóstico Molecular del Hospital Juárez de México. En internet, Alan es fundador de la comunidad Enséñame de Ciencia.