Si estamos viviendo en una simulación de computadora, ¿cómo saberlo?

¿Vivimos en una simulación? La respuesta no es tan fácil. (Imagen: Johanna Walderdorff /NBC News)

En los últimos años, mucho se ha hablado de realidad virtual. Algún día, seguramente el mundo se habrá transformado o habremos creado uno intangible dentro de nuestros ordenadores. Si somos capaces de hacerlo, si ya mismo puedes sentarte y disfrutar de un videojuego controlando los personajes a gusto; entonces, ¿podemos preguntarnos si también somos parte del videojuego de algún extraterrestre?

La respuesta aquí no es tan fácil, para algunos esto podría representar una ida interesante, mientras que para otros sería la máxima teoría de conspiración que nos dice que todo es falso, absolutamente todo. Algunos personajes como Neil deGrasse Tyson y particularmente Elon Musk, respaldan la idea de cierto modo. Esto ha incrementado la popularidad y fomentado mucho debate, no solo en el público, sino también en la comunidad científica.

Desde hace 3 décadas que se viene usando las simulaciones para comprender nuestro entorno, y hoy en día ha progresado muchísimo, así que es lógico pensar que un día una supercomputadora sea capaz de simular un individuo complejo como nosotros. La limitante aquí podría ser la inmensidad del universo, así que el creador debe tener un ordenador descomunal, a menos que haya cosas que aún ignoramos al respecto, bueno, seguro que las hay.

Un estudio publicado en The Royal Society llegó a la conclusión de que la probabilidad de vivir en una Matrix es inferior o está muy por debajo al 50 por ciento, debido a la potencia informática requerida.

Si bien, en la actualidad esta teoría puede explorarse más a fondo, la idea es antigua, René Descartes y Platón cuestionaron el papel que nuestros sentidos actúan como catalizadores de las percepciones puras de la realidad.

La relevancia actual tiene mucho que ver con el filósofo de origen sueco Nick Bostrom, quien ha hecho varias propuestas basadas principalmente en una civilización «posthumana». ¿En su artículo publicado, Are You Living in A Computer Simulation? (¿Vives en una simulación informática?), plantea la siguiente pregunta «Si existiera una posibilidad sustancial de que nuestra civilización llegara a la etapa posthumana y realizara muchas simulaciones de ancestros, ¿cómo es que no estás viviendo en una simulación de este tipo?».

Esto no implica solo una proyección, sino múltiples simulaciones, en la que podríamos ser una dentro de muchas otras. Una simulación dentro de otra simulación que tal vez se expande infinitamente. Pero ¿hay manera de saberlo?

Podemos detectar fallos, dado que sería improbable una simulación perfecta. Algunos experimentos podrían distinguir la realidad física. Si estás dándole a un videojuego, como Minecraf, no es novedad notar algún fallo de vez en cuando, pero los notas porque estás fuera, ¿si fueses parte del videojuego podrías distinguirlo? Probablemente experimentos como el de la «doble rendija» nos estén indicando que estamos en una Mátrix, pero lo interpretamos como fenómenos naturales.

Todo esto nos lleva a una absoluta impotencia, un perfecto engaño que no ofrece salida. Sin embargo, los científicos están interesados en obtener respuestas, y parece que no podemos hacer nada más que desearles buena suerte. Es obvio que no sabemos lo suficiente, pero nuestro desconocimiento no puede usarse de evidencia. Aun así, la idea de que todos somos personajes de un videojuego de un adolescente extraterrestre es, bueno, algo asombrosa.

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