El virus del resfriado común existía mucho antes de que los humanos dieran sus primeros pasos en la Tierra

A través del ADN se puede saber la historia evolutiva de todas las especies y, debido a su gran estabilidad antes las condiciones que se pudiera encontrar, lo hacen ser una molécula clave para comprender la historia de la vida y de muchos entes biológicos. 

A través del análisis de esta molécula, los científicos han podido conocer qué agentes infecciosos han acompañado al humano a lo largo de la historia. Bajo este contexto, un equipo de investigadores liderados por la Universidad de Copenhague, logró identificar ADN viral dentro de un par de dientes de leche de más de 31,000 años, y lo han utilizado para reconstruir la historia evolutiva de dichos agentes infecciosos.

El estudio sugiere que el adenovirus humano C, el cual está asociado a muchas enfermedades similares al resfriado en los niños, pudo haber tenido su origen hace más de 700,000 años, mucho antes de que el Homo sapiens diera sus primeros pasos en la Tierra. El estudio aún no ha sido revisado por pares, y se encuentra en su formato de preimpresión desde el pasado 28 de junio en la base de datos bioRxiv.

Los dientes de leche que los científicos utilizaron para su estudio, provienen del «Rhinoceros Horn Site» (RHS), un sitio arqueológico al norte de Siberia, el cual proporciona las primeras evidencias de la huella del hombre en la Tierra. En concreto, los dientes provienen de dos niños que, de acuerdo con un análisis publicado en Nature en 2019, tenían una edad de entre 10 y 12 años.

“Los virus pueden ingresar a los dientes a través del torrente sanguíneo y permanecer preservados en el tejido resistente durante miles de años”, explicó en un comunicado Sofie Nielsen, estudiante de doctorado de la Universidad de Copenhague y autora principal del estudio.

De acuerdo con Nielsen, el hecho de que parte del ADN viral se haya podido conservar por mucho tiempo, se debe al clima extremo en la región donde fueron encontrados, lo cual ayudó a preservar tanto los dientes como algunas biomoléculas presentes en su interior. Después de reconstruir los fragmentos genéticos, los investigadores compararon las secuencias obtenidas con una base de datos que aloja secuencias de virus modernos. Para su sorpresa, descubrieron que los genomas antiguos compartían muchas similitudes con los adenovirus modernos, como el HAdV-C, que circulaban entre 1950 y 2010.

La situación no termina ahí, pues con las bases generadas, el equipo estimó el tiempo que separa a los genomas antiguos de los demás adenovirus. «Estas fechas son muy inciertas, porque tenemos muy pocas muestras, pero parece que se dividieron hace al menos 700,000 años», explicó Nielsen. Estas estimaciones sitúan a los virus mucho antes de la aparición de los primeros humanos, hace poco más de 300,000 años.

El equipo está a la espera de que su artículo sea revisado por pares y se publique en una revista científica.

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Alan Steve tiene una licenciatura en Bioquímica Clínica por la Universidad Nacional Autónoma de México y hace trabajo de investigación en la Unidad de Genética y Diagnóstico Molecular del Hospital Juárez de México. En internet, Alan es fundador de la comunidad Enséñame de Ciencia.