Científicos españoles logran que células de la piel produzcan insulina; podría ser una cura para la diabetes

La ciencia dio a conocer uno de los avances más revolucionarios que podría beneficiar a millones de personas en el mundo tan solo se haga realidad. Un equipo de científicos ha conseguido convertir células de la piel humana en productoras de insulina.
Lo más asombroso es que estas son capaces de generar cantidades cada vez más relevantes de insulina. Hasta el momento, solo ha avanzado a etapas experimentales, sin embargo, sigue siendo un avance prometedor.
Logran convertir células de la piel humana en productoras de insulina
Este avance es parte de una investigación a cargo de Rosa Gasa en el Institut d’Investigacions Biomèdiques August Pi i Sunyer (Idibaps), del Hospital Clínic de Barcelona. Con ella, se busca hacer realidad una posible cura para mejorar la calidad de vida de miles de personas que padecen diabetes tipo 1.
«Podemos generar una nueva fuente potencial de ‘células beta’ mucho más accesible, sin necesidad de recurrir a donantes de páncreas ni al trasplante de células madre pluripotentes. Esto reduce significativamente los riesgos asociados al uso de estas células, como la formación de tumores». Expresa Francesc Mitjans, director científico de la Fundación DiabetesCERO.
El trabajo de estos científicos ha ido más allá, pues no solo han logrado que las células produzcan insulina. También consiguieron que activaran sus genes, casi como sucede con las células beta del páncreas originales. Se trata de un avance que se acerca a un tratamiento de enorme utilidad.
Otra ventaja que brindaría a los pacientes es que se podría reducir el rechazo y la necesidad de consumir inmunosupresores, que suelen ocasionar efectos secundarios de importancia. Esto debido a que las células se obtendrían del propio paciente, además de que también sería posible diseñar una terapia personalizada para cada paciente.

Beneficios y próximos pasos
Este avance sería extremadamente beneficioso para los pacientes con diabetes, pues recibirían menos pinchazos. Asimismo, necesitarían menos insulina exógena y dependerían menos de dispositivos externos, por lo que mejoraría su calidad de vida.
Además, el control de la glucosa sería mejor, pues habría menos subidas y bajadas de azúcar. Sin olvidar que las complicaciones serían menores a futuro y se reduce la carga de estrés.
Por el momento, se encuentra en fase experimental, pero los científicos ya están trabajando para que, más adelante, pueda ser una terapia segura y eficaz para quienes lo necesiten.
Por ello, es que el siguiente paso es probar las células resultantes en modelos animales. También se busca conocer cuánto tiempo sobreviven dichas células, si se mantienen como tales y si realmente tienen la capacidad de controlar la glucosa en seres vivos.
Además, los científicos detrás de este trabajo mencionan que los resultados finales podrían estar listos dentro de años, debido a que falta que se completen los estudios en animales y después en humanos. No obstante, si todo resulta como debe ser, pacientes con diabetes podrían mejorar su calidad de vida.
