CienciaTecnología

El gato de Schrödinger supera su propio récord: ahora sobrevive 23 minutos en la caja cuántica

Comparte esta información en tus redes sociales

FUENTE: BBC

El gato de Schrödinger: el truco es que, mientras nadie abra la caja, no se sabe si el gato está vivo o muerto. De hecho, la teoría cuántica dice que el gato podría estar vivo y muerto al mismo tiempo. Esta idea tan rara fue (y sigue siendo) un experimento mental creado por el físico Erwin Schrödinger en 1935. Aunque no es un experimento real con un gato, es una manera de explicar lo que pasa en el mundo cuántico, donde las partículas pueden estar en dos estados al mismo tiempo.

Bueno, ahora sí, un grupo de científicos chinos logró mantener esa «superposición de estados» por 23 minutos, un récord impresionante. Puede que a simple vista no suene como algo enorme, pero este tipo de logros nos acerca cada vez más a la creación de dispositivos cuánticos súper avanzados, como computadoras más rápidas y estables, o sistemas que podrían cambiar la forma en la que procesamos la información.

¿Pero qué tiene que ver un gato con esto?

La paradoja del gato es solo una manera divertida (y algo absurda) de explicar cómo funcionan las cosas a nivel cuántico. En el experimento mental original, el gato está en la caja con un frasco de veneno que se rompe o no dependiendo de una partícula subatómica. Como las partículas en este mundo cuántico no siguen las reglas normales, el veneno podría liberarse y el gato morir… o no. Mientras nadie abra la caja, el gato está vivo y muerto al mismo tiempo.

Eso es lo que hace tan complicado entender la mecánica cuántica: las cosas no funcionan como en nuestro mundo cotidiano. Aquí, un objeto está en un solo lugar y en un solo estado. Pero en el mundo cuántico, las partículas pueden estar en varios estados a la vez. Esa dualidad es lo que vuelve todo tan raro e interesante a la vez.

El récord: 23 minutos de superposición

Normalmente, mantener esa superposición es casi imposible. Las partículas «colapsan» rápidamente a un solo estado por culpa de cualquier pequeña perturbación del entorno, como vibraciones o cambios en la temperatura. Hasta ahora, los experimentos lograban mantener estos estados por apenas milésimas de segundo.

Aquí es donde entra el equipo del físico Zheng-Tian Lu. Ellos decidieron trabajar con átomos de iterbio, que son más fáciles de controlar. Para lograr que los átomos se quedaran en dos estados al mismo tiempo sin colapsar, los enfriaron casi al cero absoluto (la temperatura más baja posible, donde casi no hay movimiento). Luego, atraparon los átomos usando láseres, y con esta técnica lograron controlar sus estados de manera muy precisa.

El resultado: 1,400 segundos (23 minutos) de estabilidad cuántica, algo que nunca se había logrado antes. En términos simples, esto significa que estos átomos estuvieron en dos estados al mismo tiempo por mucho más tiempo de lo que nadie creía posible.

FUENTE: National Geographic

¿Por qué esto es importante?

Mantener un estado cuántico por tanto tiempo es un gran avance para la tecnología. Por ejemplo, este tipo de estabilidad es clave para construir computadoras cuánticas mucho más potentes que las actuales. Estas máquinas podrían procesar información de maneras que hoy ni imaginamos, haciendo más rápido todo, desde cálculos científicos hasta inteligencia artificial.

Además, con estos estados tan estables, se podrían medir cosas con mucha mayor precisión, como fuerzas magnéticas. Y lo más emocionante es que este tipo de experimentos podría llevarnos a descubrir fenómenos de la física que aún no conocemos. Como dijo Barry Sanders, un físico de la Universidad de Calgary: «Este tipo de logros nos abre la puerta a efectos nuevos y exóticos».

Mantener un estado cuántico por 23 minutos usando átomos súper fríos y atrapados con láseres. Esto demuestra que estamos cada vez más cerca de crear tecnología cuántica estable y, quién sabe, tal vez en unos años tengamos computadoras cuánticas que hagan parecer lentos a los dispositivos actuales.

Y, aunque la mecánica cuántica siga siendo un misterio para muchos, cada paso como este nos acerca un poquito más a descubrir las reglas invisibles que rigen nuestro mundo.


Comparte esta información en tus redes sociales

Luis Arana

Químico de profesión, ama la bioquímica y los procesos metabólicos. Fiel amante de la poesía.

Descubre más desde Enséñame de Ciencia

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo