¿Por qué a veces vemos a la Luna y otras veces no? Esto es lo que explica la ciencia

La Luna es el satélite natural de la Tierra, el cual, además de cumplir con algunas funciones importantes en nuestro planeta, también es objeto de interés por parte de muchos expertos y de la gran mayoría de las personas.
Incluso los niños más pequeños se sienten atraídos por la belleza de este satélite, causando una gran curiosidad. Por lo que es normal que en muchas ocasiones escuchemos preguntar a los niños e incluso nosotros mismos nos hagamos preguntas que estén relacionadas con la Luna.
Una de las preguntas que más se suelen hacer sin importar la edad que se tenga es: ¿Por qué a veces vemos a la Luna y por qué otras veces no? Seguramente, ya te habrás dado cuenta de que esto es prácticamente un ciclo, pero lo que tal vez no sepas es cuál es la causa de esto.
Podrás pensar que todo el tiempo el cielo es exactamente igual, pero lo cierto es que no es así. Uno de los motivos que ocasionan que el cielo o la Luna e incluso las estrellas no se vean de la misma manera es el movimiento de rotación de la Tierra.
De acuerdo con la NASA, la Tierra siempre se encuentra en constante interacción con otros objetos celestes, por lo que la Luna también entra en este apartado y por ello es que podemos ver las fases lunares.
En nuestro sistema solar, el único objeto espacial que cuenta con luz propia es el Sol, la cual viaja a la Tierra y llega a la Luna desde la dirección del Sol, iluminando la mitad de nuestro planeta en su órbita y reflejándose en la superficie de la Luna, creándose así la luz lunar.
Al igual que la Tierra, la Luna tiene un lado diurno y uno nocturno, los cuales cambian a medida que la Luna gira, por lo que el Sol solo ilumina la mitad del satélite, mientras que la otra parte permanece oscura, pero la cantidad de luz que podemos ver de esa mitad iluminada varía a medida que la Luna recorre su órbita.
Asimismo, se menciona que la órbita de la Luna no es completamente circular, tanto su distancia a la Tierra como su velocidad en órbita varían ligeramente a lo largo del mes, aunque la velocidad de rotación de la Luna sobre su propio eje es siempre la misma.
Cuando la Luna se encuentra en su punto más cercano a la Tierra y se mueve más rápido a lo largo de su trayectoria orbital, el satélite no gira con la velocidad suficiente como para mantener por completo el mismo lado hacia nosotros, por lo que podemos ver más de un solo lado de la Luna.

Caso contrario a cuando la Luna se aleja de la Tierra y orbita a una velocidad más lenta, acelerando la rotación, podemos ver un poco más del lado occidental de la Luna. El nombre que recibe este movimiento es el de “libración en longitud”.
La inclinación de la Luna (5 grados) hace que a veces se pueda ver más de un solo hemisferio de la Luna, lo que se le conoce como “libración en latitud”, pero la Tierra también tiene una inclinación, que es de 23,5 grados, lo que nos hace ver como si estuviéramos mirando desde una plataforma ligeramente inclinada.
Debido a esto, es que no siempre es posible ver a la Luna.
